
Desde esta semana os iré proponiendo una forma diferente de conocer nuestra querida Extremadura, de adentrarnos en la cultura de La Raya, y de respirar los olores de nuestra dehesa, única en el mundo.
El llegar a un monumento megalítico como un dolmen o un menhir, es ya vivir una sensación, pero a su vez, puede ser un pretexto para andar, respirar, aprender, conocer... y un sin fin de vivencias más para dedicar a la naturaleza extremeña una atención que se merece.