Manolo lleva 33 años militando en el PSOE de Gernika y más de 12 años con escolta personal, en todos esos años le han quemado varios coches, recibe amenazas de todo tipo y la Casa del Pueblo del PSOE ha tenido que cerrarse tras continuos ataques.
Fuimos caminando hasta la antigua sede, allí nos encontramos con el resto de militantes, un total de ocho, y entre ellos estaba Rosa Mari, la mujer de "el farias". Esta señora mostraba en su cara sufrimiento y al mismo tiempo fuerza. Porque aunque se encontraba en una sede fría y oscura por estar completamente cerrada, aunque ha pasado 33 años de sufrimiento en los que no ha sido capaz de hacer ni una sola amiga por ser "la mujer del socialista", no para de trasladar ilusión porque todo cambie algún día.
Allí también se encontraban los dos hijos de Rosa Mari, ellos decidieron marcharse del pueblo y buscar una oportunidad para vivir sin que todo el mundo los señale como los hijos del socialista. En el caso del hijo mayor, la historia fue más dura, porque a uno de sus mejores amigos lo condenaron a 4 años de prisión por atacar el coche de su padre.
No salía del golpe de realidad que me había llevado, y cuando me quise dar cuenta estaba andando por los colegios repletos de carteles de D3M (partido radical ilegalizado) la gente insultándonos, y lo que es peor, mirándonos con un odio que jamás había visto, nos hablaban en euskera y nos miraban desde las ventanas como si fuéramos desnudos por las calles. Todo un ejercicio de humillación el que recibimos.
Cuando un joven demócrata como yo vive esto tan de cerca sólo aparecen dos preguntas: ¿Con qué derecho se creen esos mal nacidos terroristas de hablar de represión al pueblo vasco? y ¿cómo se atreven algunos "derechones" a poner en duda que los socialistas no queremos acabar con esta injusticia?
Por suerte el día acabó de la mejor de las maneras, en una taberna de Gernika viendo el escrutinio, y según avanzaban los porcentajes se palpaban unas lagrimillas entre la familia de "el farias", un nerviosismo por ver por fin un sueño cumplido, por ver una puerta de luz hacia la libertad.
Ahora toca hacer ese regalo a estas personas, ahora no se puede fallar, ¡PATXI LENDAKARI PARA TODOS!
Juan Ramón Ferreira Alonso. Sº General de las Juventudes Socialistas de Extremadura