Opinión
Tribuna abierta
La sede metropolitana emeritensis, cuna del cristianismo en Hispania Temas |
| La sede metropolitana emeritensis, cuna del cristianismo en Hispania |
| José Luis Arellano. Colectivo Lvsitania Mérida |
| 29 abr 2006 actualizado 13:33 CET :: Leído 812 veces |
|
En el periódico HOY del viernes 14-04-2006, escribe D. Feliciano Correa un artículo de prensa denominado LA PARTIDA DE NACIMIENTO DE LA IGLESIA EN ESPAÑA que más que importante por lo que dice, que lo es; no menos interesante por cómo lo expresa y por las repercusiones que para Mérida, y las instituciones de la iglesia nacional e intarnacional de nuestros días tiene. Por ello he querido hacer un poco de historia, en este apartado y sirva la misma para que tal acontecimiento, tenga la repercusión que merece, en la prensa nacional, regional y local, aunque ciertas autoridades e Instituciones de la iglesia, pretendan soslayarlo. La Colonia AVGVSTA EMÉRITA fue fundada el año (25 a.C.) por mandato de Octavio Avgvsto, para uso y disfrute de los soldados licenciados. La Capital de la provincia de Lvsitania, pronto llegó a ser el prototipo de las "cívitas romanas" en la Península Ibérica. Los orígenes de su Iglesia se remontan muy a principios del Siglo III, siendo sus primeros evangelizadores gentes anónimas, acaso soldados jubilados de las últimas contiendas con los cantabros-astures y sus familias. Pero a mediados de siglo, aparece como Sede Episcopal, la primera junto con León-Astorga de que se tienen noticias en España. Es en MÉRIDA, donde se origina, crece y se extiende el cristianismo, a toda la península hispánica en general y a la región Lvsitana en particular, a lo largo de las vías de comunicación. En la persecución de Diocleciano (303 d. C.) se dan un buen número de cristianos para el martirológio, y como ejemplo de que MÉRIDA, fue la "Cuna del cristianismo en HISPANIA", podemos citar como mártires a EULALIA, JULIA, FIDES, SABINA, LUCRECIA, SATURNINA, GERMÁN, SERVANDO, VÍCTOR, ESTERCACIO, ANTINÓGENO, HERMÓGENES, DONATO, SEPTÓMINO, ANASIO, HORACIO, LUCIANO, FÉLIX y DECIANO, Etc., y como muestra de la realidad histórica que MÉRIDA puede y debe mostrar, su episcopologio cuenta con veintiocho nombres conocidos, de los que el Maestro Alfonso en 1.234 no llegó a consagrarse, y de los cuales solo siete de ellos, son venerados como Santos de la liturgia mozárabe: PAULO, FIDEL, MAUSONA, INOCENCIO, RENOVATO, PROFICIO y ARIULFO. EPISCOPADO EMERITENSE De la Iglesia EMERITENSE, como dato histórico ofrecemos la nómina de los Obispos que hasta hoy han sido, -aunque algunos..., renuncien de la localidad emeritense-. Una "particular Iglesia local" en los términos jurídicos de la palabra, que fue la Iglesia de Eulalia de Mérida. El Episcopado Emeritense del que tenemos noticias y en su totalidad, es el siguiente:
Y en nuestro caso, MÉRIDA tiene que estar, porque ésta es nuestra historia, a la altura de los tiempos y las circunstancias. EULALIA, es un ejemplo permanente de fe y de testimonio, y nosotros, somos sus herederos, y nadie nos puede desheredar por mucho que lo pretendan y ambicionen. Pero se puede afirmar, que ya desde mediados del Siglo III, los Obispos de la región, aunque existan algunas divergencias, constituían verdadera Provincia Eclesiástica, con intervención colegiada, en la designación de los titulares de las Sedes y en el Concilio de Toledo del año 400, se hace mención de los "EPÍSCOPIS LUSITANI", al diferenciar las cinco provincias eclesiásticas españolas. MÉRIDA, cabeza de provincia eclesiástica, llega a contar con DOCE DIÓCESIS SUFRAGÁNEAS, durante el periodo visigodo y su Metropolitano, es el primero que en España recibe el título de "ARZOBISPO". En el año 653 d. C., en tiempos del Obispo ORONCIO, se produce la división diocesana de la Iglesia hispánica después de las últimas rectificaciones habidas tras la incorporación del reino suevo. La provincia LVSITANA quedaría de este modo:
Se concluye durante este intervalo de tiempo (año 630 - 680 d. C.) la obra cumbre de la hagiografía hispana tardo antigua, LA VITAS SANCTORUM PATRUM EMERITENSIUM, documento de inigualable interés para el conocimiento de la vida política y eclesiástica de la ciudad, y en general de la monarquía visigoda. Sus relaciones con Roma, desde los primeros años, proporciona valiosos testimonios para la historia del Primado. Sus Obispos son nombrados "Vicarios Apostólicos", al menos en una ocasión y sus "Prelados" desempeñan importante papel en la defensa de la ortodoxia en la polémica "priscilianista", en los CONCILIOS DE TOLEDO y al celebrar los provinciales dotan a su Iglesia de una legislación peculiar. La floración de su monacato la convierte en centro de irradiación espiritual. La abundante hagiografía surgida en torno a la figura de su patrona EULALIA, la vincula con las iglesias más distantes. Hasta su liturgia presenta singularidades que pueden dar luz en el problema sobre procedencia de algunos usos del rito hispánico. Todo ello, proyectado en su justa dimensión; es decir, habida cuenta de que se nos transmite a través de un periodo de más de cinco siglos, en que desaparece el pasado, porque se rompe la continuidad histórica; se pierden documentos y noticias y hasta la propia cristiandad deja de existir, da la imagen más exacta de lo que fue la vida de esta "Iglesia local". El segundo periodo de la historia eclesiástica de MÉRIDA comienza con la invasión de los árabes. Capituló el 30 de Julio del año 713 y es reconquistada por Alfonso IX, el 16 de Enero de 1.230, es decir, cinco siglos después. Las contiendas revueltas que asolaron la ciudad, hicieron que su Obispo, emigrara a Badajoz con sus fieles, -dando origen a esta nueva sede-, pero solo por una cuestión de supervivencia y no como renuncia a su propia identidad, como se ha hecho creer. El Papa Calixto II, traslada la dignidad Metropolitana Emeritensis a Compostela, primero a título provisional (año 1.120), después "In Perpetuum" (año 1.124) en beneficio de los Arzobispos Compostelanos y los reyes, hacen donación de la ciudad en feudo al Apóstol Santiago, viniendo a ser los Arzobispos de Santiago, "señores temporales" de la misma a partir de la entrega que en cumplimiento de esos compromisos, hará Alfonso IX (año 1.230). La reconquista cristiana permite la restauración de la Sede Episcopal de Coria (año 1.142); la creación de la de Plasencia (año 1.189) y la restauración de la de Badajoz (año 1.230). Se intenta la restauración de la SEDE EMERITENSIS y el Arzobispo Don Bernardo de Compostela, llega a elegir como Obispo al Maestro Alfonso (año 1.234), pero se niega a consagrarlo y consigue que se anule la elección por sentencia del Cardenal Otón, que confirma Gregorio IX (año 1.236). El Papa se reserva la futura provisión, que nunca llega a intentarse. Desde los mismos tiempos de la Reconquista, los CABALLEROS DE LA ORDEN DE SANTIAGO, logran algunos derechos sobre la ciudad, que termina siendo en su totalidad de la Orden Militar (año 1.254). Los GRANDES MAESTRES, le conceden algunos privilegios; siendo durante algún tiempo residencia del Prior (año 1.563 -1.600) de la provincia de San Marcos de León y de los Obispos "Titulares" (año 1.572 -1.714) que atienden todo el extenso territorio de la Orden Santiaguista; y en los últimos tiempos de un Vicario, del Prior y de un Provisor sucesivamente. Al suprimirse la jurisdicción exenta de las ÓRDENES MILITARES (año 1.873) se determina su agregación a la diócesis de Badajoz, lo que definitivamente se efectúa dos años después (año 1.875) tras la grave crisis de un auténtico cisma de fatales consecuencias para la vida religiosa del territorio. En la nueva diócesis de Badajoz, MÉRIDA es Cabeza de Arciprestazgo y tras el letargo de su anterior abandono, superando las consecuencias de tantas vicisitudes, inicia definitivamente una fase de auténtico resurgimiento como principio de tiempos mejores, hasta la recuperación de la SEDE METROPOLITANA EMERITENSIS-PACENSIS, (con apellido incluido), por la Bula Pontificia VNIVERSAE ECCLESIAE del 28 de Julio de 1.994, en la que fue constituida la misma y celebrada el 12 de Octubre del mismo año, en singular celebración aucarística en el Teatro Romano de MÉRIDA, donde fue solemnemente proclamada la constitución de la nueva Archidiócesis, con una parafernalia impresionante de autoridades de todo tipo, políticos, militares, religiosos y judiciales, Etc.; figurando como titular de la misma el Arzobispo D. ANTONIO MONTERO MORENO, sin que hasta la fecha sepamos, porque se nombra CATEDRAL a la Iglesia de SAN JUAN DE BADAJOZ y porqué CONCATEDRAL a la primitiva y original SANTA MARIA DE JERUSALEM DE MÉRIDA, siendo como es, heredera directa de la Sede. Alguien nos lo tendrá que explicar con detalle y con mucho detenimiento, porque si a MÉRIDA, se le devuelve el patronazgo y la cabecera de su SEDE METROPOLITANA EMERITENSIS, perdida hace años por avatares de la historia; nunca podremos entender, como a Badajoz se la dota de un privilegio y una titularidad, que jamás gozó y que tampoco le pertenece y a MÉRIDA en cambio, se la ignora y se la ningunea. ¿Dónde está la verdad, de esta gran mentira ? JOSÉ LUIS ARELLANO HERRERA . Portavoz del Colectivo Lvsitania |