Opinión
Tribuna abierta
25.000 cochinos Salud y Medio Ambiente |
| 25.000 cochinos |
| Arturo Portillo |
| 05 mar 2006 actualizado 20:30 CET :: Leído 1379 veces |
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Debido a la necesidad de comentar las graves amenazas que se ciernen sobre nuestro medio ambiente y salud parece que vamos dejando de lado aquellas que de hecho ya son un atentado real y constante. Afortunadamente la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente nos las recuerda relacionando los peligros que vienen con los que ya tenemos. El pasado mes de diciembre, el director general de Medio Ambiente, Guillermo Crespo, manifestó ante la comisión de Economía y Trabajo de la Asamblea, que no había para tanto y que 25.000 cochinos podían contaminar más que una refinería de petróleo. ¿Habilidad dialéctica?, ¿Confusión de churras y merinas? Remitiéndonos al registro de contaminantes europeo, (EPER) las emisiones de una granja de cochinos son fundamentalmente amoniaco, en este registro están las granjas porcinas extremeñas. Como ejemplo y según los datos públicos de este registro, “Explotaciones porcinas Pocito Diego”, tiene 2900 cabezas de ganado y emite 12 toneladas anuales de amoniaco. Como emisores de amoniaco están también las refinerías de petróleo. Por ejemplo la refinería de la Rábida (Huelva) emite al aire 155 toneladas de amoniaco al año. No importa que no nos salgan las cuentas igual que al director general, pues seguramente haya otros condicionantes, como volumen de la refinería y sus controles, o el tipo de procesado de los purines por la granja explotadora. La cuestión es que la refinería cuenta en este registro además con ocho emisiones al agua, entre ellas nitrógeno, plomo y mercurio y trece al aire como cloro, metano, dióxido de carbono, benceno, y nuestro amoniaco. Si el señor Director me quiere decir que mata igual el SIDA que un ladrillazo en la cabeza, al final tendré que asentir. Pero después de muerto. Sin embargo en algo tiene razón, la principal industria contaminante de nuestra región son las explotaciones ganaderas, su impacto esta reconocido en la legislación por la necesidad de disponer de terreno para la dispersión de los purines u otro procedimiento de tratamiento de estos. A pesar de ello el problema no esta resuelto, el alto contenido en nitrógeno no se asimila en gran parte, pasando a las aguas subterráneas que pierden potabilidad, o derivando a los cursos de agua donde se produce el fenómeno de incrementar la producción de algas o acentuar la invasión de plantas oportunistas como el camalote, robando oxigeno y alterando toda la vida del rió. Otras comunidades autónomas disponen de plantas centralizadas de tratamiento de los purines, para que su producto final seco sea utilizado como un fertilizante más asimilable y productivo, a la vez que los gases producidos en el proceso, el biogás, es utilizado como combustible en la misma planta. No solo 25000 cochinos no contaminan igual que una refinería, sino que además pueden contaminar mucho menos de lo que lo están haciendo. Si el señor director general tiene a bien dedicarse a ello. ¿Había más en una declaración tan corta?. Cuando hace cerca de quince años llegué a Extremadura enseguida me percaté de que si hablaba mal de la bandera o de los extremeños haría pocos amigos, pero si se me ocurría despreciar el jamón, especialmente el pata negra, ya podía hacer las maletas. Pocos tópicos despiertan tanta simpatía en la región como los derivados del guarro. Equiparar el orgullo regional con el polémico proyecto tenia algo de chantaje emocional. ¡Con lo buena que esta la chacina, 25.000 cerdos no pueden ser tan malos!. Sigamos sacando punta a la declaración. Hoy por hoy la principal fuerza viva de Extremadura son los sindicatos agrarios. Puede que no sean el principal sector productivo, pero las PYME están por su propia naturaleza fragmentadas, los sindicatos de la industria empantanados en negociaciones de recorte, y los funcionarios no se sabe si dormidos o muertos. Solo el sector agrícola, ya sea por tener un frente común en la perdida de subvenciones o en otros problemas de supervivencia, tiene la espada en alto. De hecho, a nadie se le oculta que son los agricultores de Tierra de Barros los que están, no detrás, sino delante del movimiento contra la refinería. Y no solo el sector ganadero contamina y mucho. Además, pesticidas, herbicidas y fertilizantes empleados por la agricultura degradan día a día la tierra y el agua. ¿Porque no os metéis con ellos? Parecía decir nuestro director general en su famosa frase. Y tenía razón, solo que si desde un punto de vista de respeto al medio ambiente uno crítica las actividades agroganaderas, no es para el cierre de la actividad, como conseguiría la refinería, sino precisamente para su mejora de cara al mercado y a la salud del público. A la gente con orgullo de ser de pueblo no hay que contarle nada sobre ecología. Ellos son los primeros que cuando una tromba de agua arrastra los herbicidas del olivar tienen que esperar a que bajen los niveles de contaminación del agua para poderla consumir. Ellos ven cada día correr el caño de manantiales que ya no se pueden beber por el contenido en nitratos que los fertilizantes han ido depositando en las aguas profundas. El modelo industrial que se les ha “invitado” a seguir de máxima producción no tenia otra salida, pero ahora estamos en un problema de excedentes de producción, y las invitaciones deben venir por el lado de recuperar la calidad. La del producto y la de la vida en los pueblos. Lo siento señor director general, pero las personas preocupadas por el medio ambiente y los agricultores tendrán mucho que discutir, pero de ninguna manera van a estar enfrentadas, primero porque en muchos casos son los mismos, y segundo porque van al mismo sitio. ¿Se viene usted? |