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Reportajes
Un centro terapéutico al aire libre
Paqui Acosta   
18 ago 2004 actualizado 09:14 CET :: Leído 686 veces

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El mar Menor es una especie de balneario a cielo abierto, que ha sido utilizado desde la antigüedad por las culturas que han poblado la peninsula.
Con más de 320 días de sol a lo largo del año y un atemperatuta media anual entre 17 y 23 grados, el Mar menor ofrece al visitante la mayor zona de lodoterapia al aire libre de toda Europa, conocida como charcas del Mar Menor.


Desde hace años, miles de turistas procedentes de todo el mundo deciden pasar sus vacaciones rodeados de "aguas y barros curativos" muy recomendables para cualquier patología de la piel aunque también son muy apropiados como antiinflamatorio o para la garganta entre otras dolencias. Su acción terapéutica se basa en su gran poder de absorción, acción mineralizante y efecto estimulante para la cicatrización.

Las particulares condiciones climatológicas del Mar Menor, con un alto porcentaje de horas al sol al año, aguas templadas y una elevada salinidad, han proporcionado que en el extremo norte de la laguna, en la zona conocida como Las Charcas de las Salinas, se fueran depositando durante siglos, lodos muy apropiados para tratamientos terapéuticos. Estos lodos se encuentran al alcance de cualquier turista, sin ningún costo, en la zona turística y costera del municipio de San Pedro del Pinatar que recibe el nombre de Lo Pagán. El uso de estos lodos es muy recomendable en muchos tipos de patologías de la piel, como abscesos, úlceras, flemones, llagas, acné o forúnculos. Una capa de lodo aplicada sobre la piel absorbe todas las toxinas del sistema periférico del tejido conjuntivo y elimina tóxicos linfáticos de la dermis, actuando como un verdadero papel secante de la piel. Su alto poder de conductividad calórica les hace también apropiadas como antiinflamatorios en casos de reumatismo, artritis, gota y rehabilitaciones después de fracturas óseas. También son recomendables para afecciones de garganta.
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Muchos de los que se vienen a estas Charcas llevan años experimentando los beneficios de esta agua y lodos, Celina es una madrileña que lleva 23 años visitando estas aguas y asegura que no dejaría de venir "llevo muchos años viniendo aquí, cuando estuve en los lodos el primer año no me podía ni mover a causa del reuma ahora puedo moverme como quiera" Celina también considera que para curarse o notar algún avance los barros deben darse todos los días y muchas horas "esto es un sacrificio porque tienes que estar por la mañana y por la tarde para poder notar el efecto". Sin embargo, muchas de las personas que van a las Charcas lo hacen por primera vez y ya notan algún beneficio, así lo comentaba Albina Menéndez de Asturias "es la primera vez que vengo y me ha costado meterme en el agua y darme los barros, pero una vez que decidí dármelos me sientí mejor".

Los que vienen a este lugar por primera vez repiten esta experiencia, aunque ya son muchos los visitantes que año tras año se trasladan a este pequeño municipio para poder mejorar sus dolencias.

Aguas medicinales
Los últimos análisis realizados por la Universidad de Murcia (estudio de 1995) revelan que estos sedimentos contienen un alto porcentaje de cationes, calcio, magnesio, potasio y flúor, así como aniones, cloruro y sulfato, muy superiores a los esperables, incluso, en aguas de esta salinidad. Además, la granulometría medida en esta zona incluye una elevada presencia de arenas finas y muy finas (limos y arcillas), que son las verdaderas artífices de las propiedades curativas atribuidas a los lodos. El PH es básico y oscila entre los valores de 7,12 y 8,45.Image

El Mar Menor es una laguna hipersalina. Las características de sus aguas están condicionadas por la insolación, los vientos y, sobre todo, la comunicación con el Mediterráneo a través de las encañizadas. Las concentraciones iónicas medidas, para algunos elementos, como magnesio, calcio, sodio, bromo, iodo y flúor, son muy superiores a las del Mediterráneo. Está demostrado que los tratamientos termales con este tipo de aguas salinas producen un efecto osmótico en los tejidos intersticiales del cuerpo humano y una consiguiente activación del todo el sistema sanguíeno. Como resultado, se produce una eliminación de particulas tóxicas y una relajación muscular muy indicadas para casos de artritis, reúmas, tendinitis, estados nerviosos y todo tipo de patologías relacionadas con las articulaciones. Muchos de los visitantes de estos particulares barros no se conforman con disfrutar de las propiedades del lodo una vez al año, por eso muchos bañistas se llevan un poco de agua y barro a sus ciudades, así Begoña Fernández comenta que el último día de vacaciones se dedica a coger barro para el resto del año "yo me encuentro mucho más mejorada con lo barros y como no puedo venir frecuentemente prefiero llevarme un poco de este barro que es maravilloso"

La salud y la belleza
Muchos de los que deciden pasar sus vacaciones en esta gran laguna salada , pasan de lo 60 años, viven su tercera edad rodeados de lodo y aguas salinas. Mercedes Flores asegura que "cada vez que vengo aquí salgo con 10 años menos, me siento más activa, con menos dolores y más joven". Es cierto que los baños en la charca salada curan o al menos alivian las dolencias de articulaciones, huesos y músculos, aunque también tienen muy buenos resultados en tratamientos de rejuvenecimiento y estética general, Francisco Chacón reconoce que desde que se aplica los barros nota su piel más joven y tersa "me siento muy bien parece que me he operado pero son las propiedades del barro, yo llevo muchos años viniendo y me noto joven cuando vengo a las charcas".

Cuando se comienza un tratamiento en los lodos, es conveniente ir poco a poco, con una pequeña capa de barro y untando pocas zonas del cuerpo, luego es preferible no prolongar la exposición más de una hora. Progresivamente se puede ir aumentando el grosor de la capa de lodo y el tiempo que se mantiene en el cuerpo, siempre que se haya comprobado que no existen efectos secundarios. Rafaela Sánchez de 75 años comentaba "es el primer año que vengo, pero yo me noto muy bien, ahora no me pongo mucho tiempo al sol porque no estoy acostumbrada pero el próximo año espero hacerlo"

 
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