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La Estación de Penitencia Reportajes |
| La Estación de Penitencia |
| J.L.F./@ntigua Digital |
| 08 abr 2004 actualizado 09:56 CET :: Leído 563 veces |
![]() La hermandad como agrupación de fieles en torno a un misterio o a una advocación de Cristo o de la Virgen, tiene sus orígenes a mediados del siglo XV, siendo las más primitivas las dedicadas a la Vera-Cruz y Sangre de N. S. Jesucristo. Junto a estas, existieron otras de carácter gremial, que agrupaban a personas dedicadas a un mismo oficio y que solían tener por titular al santo patrono de su actividad. Los desfiles procesionales que contemplamos durante la Semana Santa son el resultado de siglos de evolución en sus formas, en sus modos y maneras; una concepción de la cofradía, de la procesión en la que han influido factores de muy diversa índole: históricos, artísticos, religiosos y sociales. El camino recorrido desde las primeras manifestaciones de piedad popular de finales del siglo XV hasta las actuales del siglo XXI, está jalonado de momentos clave en los que las intervenciones externas y ajenas al propio mundo de la cofradía han marcado hitos diversos.
La Estación de penitencia está organizada y dirigida por el Diputado Mayor de Gobierno, en quien recae la responsabilidad del desarrollo del acto procesional, ayudados por los diputados de orden que velan porque se cumplan las normas de actuación, mediante las cuales todos los participantes van en absoluto silencio, recogimiento y en estricta y devota penitencia, imprimiendo a la Hermandad seriedad y que el pueblo sabe respetar a la hora de contemplar el desarrollo del cortejo penitencial. El día de la Estación penitencial, se convoca a los hermanos con una hora de antelación a fin de organizar la comitiva y dependiendo la hermandad y el tipo se entra en el templo para rezar o para realizar algún tipo de voto.
También cada tramo suele llevar una banda, bien de música, bien de cornetas y tambores, lo normal es que sea ésta última la que vaya en el primer tramo y la primera al final del paso de Dolorosa que con sus melodías proporcionan a los conductores de los pasos el ritmo de sus espléndidos y llamativos movimientos.
Momentos
emotivos en toda procesión son las salidas y entradas de sus iglesias,
asi como los "encuentros" que se realizan a lo largo de los itinerarios
o en la recogida; cada cofradía tiene el suyo propio que le caracteriza
y donde hace fluir sentimientos y emociones a hermanos y fieles. |

