
La palabra "cementerio" viene del griego
[1]"koimeeterion", que significa dormitorio, así, ese lugar destinado al último y largo sueño, no pudo tener mejor etimología.
Pero además este sitio, destinado a enterrar a los muertos, representa algo más, no sólo es un signo de respeto de los vivos a los fallecidos, sino que es un símbolo de la trascendencia que se cree tiene la vida humana.