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Maricarmen Seguin
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22 ene 2008 |
Si uno no es ferviente seguidor de las escuelas del espíritu de la Nueva Era ni se plantea la posibilidad de una reencarnación, sin duda sabrá que la peor parte de la vida es que solo tenemos una y además dura dos días.
Pero gracias a Dios o a quien sea, para alivio de todos los que no comparten esas creencias, el carnaval se despierta anualmente para dejarnos representar varias existencias, distintos papeles en este teatro que es el mundo. Carnaval es mimetismo.
Carnaval es romper esa limitación de una vida exclusiva. Es, contra la condena de ser uno, la opción de ser varios; contra el hostigamiento de una sola vida, el simulacro de la metamorfosis.
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Pilar Fernández Rodríguez
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19 ene 2008 |
El origen más antiguo del Carnaval data de la antigua Babilonia hace 4.000 años, pero poco se sabe de cómo era esa celebración. Más seguro es el antecedente que vincula esta fiesta con “Las Purulliyas” o celebración de la primavera de los Hititas, pueblo guerrero y sabio que habitó en Turquía. Los ritos de la llegada de la estación de las flores y el amor se extendieron por todo el mediterráneo.
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Carmelo Arribas Pérez
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17 ene 2008 |
El nombre más común en España, incluso más que el de Pepe, o José, que tanto monta, es el de Antonio. Argumento que me ha parecido suficiente, como para que me ponga a dedicarle unas líneas a este santo, por otra parte tan conocido y querido por tratarse del patrón de los animales, y desentrañar en el escrito los orígenes de tan popular patronazgo.
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