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Los seres humanos en multitud de ocasiones se marcan unas metas que rozan la utopía, un ideal inalcanzable, que en muchos casos, desencadena un trastorno psíquico, propio de la frustración que siente la persona al no ver realizado su objetivo. Es el caso de la anorexia, donde la persona que la padece tiene la "falsa" convicción de que por estar más delgada conseguirá sentirse mejor con ella misma y podrá llevar a cabo todo aquello que se proponga. "La comida engorda, hay alimentos buenos y malos", "si aumento de peso aunque sólo sea unos gramos, no pararé nunca de engordar", "mi cuerpo no es como yo deseo, tengo que conseguir la figura que yo quiero", "tengo que controlar todo lo que como, o sino me descontrolaré", "si cambio mi figura volveré a confiar de nuevo en mí misma" o "con mi peso anterior no era feliz, y por tanto ganar peso no me hará sentir mejor", son algunos de los pensamientos que pasan por la cabeza de una persona anoréxica, y que ésta está totalmente convencida de su certeza, cuando en realidad son falsos mitos. |