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Guerra Civil en Badajoz: 18 de julio, el alzamiento
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Gloria Pajuelo
24 may 2008 actualizado 12:00 CET :: Leído 2085 veces
Guerra Civil en Badajoz
Guerra Civil en Badajoz
El 18 de julio sorprende a la Falange de Don Benito sin ningún preparativo, pero los jefes de la JONS local se ofrecen a la Guardia Civil indicando la conveniencia de salir a la calle con los escasos guardias del cuartel unidos a los paisanos armados, para proclamar el estado de guerra, destituir a las autoridades, encarcelar a los más destacados elementos contrarios y esperar órdenes.

Así comienza el alzamiento en Extremadura, donde el Alférez de la Guardía Civil de Don Benito se niega alegando que sólo recibe órdenes del Gobierno y, al recriminarle esta conducta, es expulsado del cuartel el emisario de Falange. Pero pronto la Guardia Civil se pone a las órdenes del comité y comienzan las detenciones.

En Medellín se tiene conocimiento del alzamiento la tarde del 18 de julio, y desde este momento, el párroco en colaboración directa con un grupo de falangistas, se pone en contacto con el comandante del puesto de la Guardia Civil, contando con que esta autoridad diera la voz de echarse a la calle, pero no es así.

Nuevamente, el párroco vuelve a requerir al cuartel la orden ansiada pero la respuesta es que entregaran las armas sin más, y las fuerzas acaban por concentrarse en Don Benito.
El jefe local de Zarza Capilla reúne a todos sus camaradas y les hace ver la conveniencia de tomar las armas y de concentrarse en la Sociedad de Recreo, donde permanecen hasta el día 21, en el que intervienen elementos de Cabeza del Buey y Peñalsordo.

Primeras noticias del alzamiento

Guerra Civil en Badajoz: 18 de julio, el alzamiento
En Monterrubio de la Serena, el jefe local y otros tres falangistas, que no han recibido las instrucciones del mando provincial que esperaban, permanecen sitiados en su domicilio hasta el 23 de julio.

En Valverde de Mérida, los escasos elementos falangistas tratan de adueñarse del pueblo y de detener al comandante Ruiz Farrona que se encontraba allí de permiso, pero la Guardia Civil les niega su colaboración y, a las órdenes del alcalde, comienzan las detenciones y registros.

En Villafranca de los Barros, varios falangistas se unen a las fuerzas de la Guardia Civil hasta el mediodía del 20 de julio, en que salen y en su mayoría son detenidos. El Cuartel permanece vigilado hasta que los guardias acceden a primeros de agosto a ser conducidos a Badajoz.

En Guareña, al recibir noticias del alzamiento el 20 de julio, se da señal de vida los elementos marxistas que se reúnen constantemente en el Ayuntamiento. Mientras, la Guardia Civil se acuartela en unión de un grupo de una veintena de paisanos, en su mayoría falangistas.

El 28 de julio en ese mismo pueblo, se presentan unos camiones con fuerzas de asalto y milicianos al mando de un teniente y del diputado socialista, Sosa, quienes después de parlamentar obtienen la rendición de los sublevados, y los guardias son conducidos a Badajoz quedando los civiles detenidos.

Castuera y Villanueva corren la misma suerte

Guerra Civil en Badajoz: 18 de julio, el alzamiento
En Castuera se concentra la Guardia Civil de Peñalsordo, Cabeza del Buey, Monterrubio, Zalamea y Retamal que se hacen cargo del Ayuntamiento, nombrando nuevo alcalde y deteniendo a algunos izquierdistas.

El 23 de julio se empieza a sentir la cercanía de los guardias de asalto del Capitán Medina, reforzados con mineros de la zona de Peñarroya y Puertollano y milicianos de diversos lugares. La Guardia Civil recibe, entonces, orden de concentrarse en Villanueva de La Serena.

De esta manera, el pueblo queda defendido únicamente por un grupo de falangistas que hacen fuerte resistencia. Sin embargo, no pueden evitar la ocupación de Castuera en la mañana del 25 de julio.

Los falangistas de Villanueva de la Serena corren la misma suerte que los de Castuela. Éstos resisten unos días, pero el 30 de julio se repite lo mismo que en Castuela, donde los Guardias Civiles y sus familias, acompañados en esta ocasión de numerosos paisanos, se replegan hacia Cáceres. Mientras, un puñado de falangistas queda al frente de la defensa que pronto es vencida.

Testimonio del "Hoy"

El periódico Hoy, publica un artículo contando lo sucedido en este pueblo, donde el texto dice lo siguiente: "En Villanueva de la Serena quedan 20 falangistas para proteger esta salida y contener el ímpetu de las columnas rojas, que tratan de desbordarse en la población por el lado de Don Benito".

Guerra Civil en Badajoz: 18 de julio, el alzamiento
"Los defensores se hacen fuertes en distintas casas y luchan encarnizadamente hasta que son atacados con bombas de mano y dinamita y la mayoría de ellos perecen sepultados por los escombros o carbonizados en las cenizas del edificio. Uno de los contados falangistas que logra escapar a otro edificio es el escuadrista Constantino Parejo Casas, que ya había hecho famoso su nombre en la provincia en actuaciones de la Falange".

"Cuando se queda sin un solo cartucho, parlamenta y se le promete que será respetada su vida. Ya en poder de los rojos, le descerrajan un tiro; moribundo le arrojan por un balcón y queda expuesto el cadáver en la calle Olivaritos para que se lo coman los perros. Sus compañeros, los hermanos Pérez del Villar y Manuel Puerto Atanasio, también son asesinados. Es el 30 de julio".

"El capitán de asalto Medina con su cuadrilla vandaliza la población a su antojo, sin que nadie frene sus excesos. En la misma puerta de sus domicilios son asesinados varios vecinos, acusados de fascistas, a la vista de sus familiares".

A primeros de agosto de 1936, la totalidad de la provincia de Badajoz estaba bajo dominio republicano, pero es precisamente en este momento cuando los nacionales inician su marcha por tierras pacenses. La rápida intervención de las tropas de Yagüe iba a provocar un cambio en el escenario extremeño.

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