Especiales
Reportajes
El centro de ancianos “Trajano” hace que el tiempo presente de sus socios también sea mejor Reportajes |
| El centro de ancianos “Trajano” hace que el tiempo presente de sus socios también sea mejor |
| Beatriz Barrantes | |
| 11 may 2004 actualizado 22:25 CET :: Leído 803 veces | |
![]() Nuestra sociedad está sufriendo un profundo cambio demográfico. La población está envejeciendo a un paso agigantado, lo que está provocando que hoy se tenga muy en cuenta la inversión en centros de atención de ancianos. Un ejemplo de ello es el "hogar-club Trajano", donde se trabaja cada día para devolver la ilusión a estas personas.
Dicen los expertos que el anciano es un individuo que ha alcanzado la meta de una larga etapa llamada "vida". Tal vez por ello, muchas personas mayores se hunden en una profunda crisis, en tanto que consideran que han llegado al final de su existencia y carecen de todo proyecto de futuro. Los más jóvenes criticamos a estos ancianos por su continuo empeño de vivir en el pasado, pero lo cierto es que a todos nos asaltará en algún momento ese sentimiento nostálgico de "cualquier tiempo pasado siempre fue mejor". La vejez es una etapa muy dura para el que la vive, ya que según los psicólogos, es la cruel evidencia de que el individuo ha llegado a su decadencia. Todo ello supone para el anciano una profunda agonía, que sumada al problema de incapacidad de adaptación a los nuevos tiempos, le sumerge en una gran crisis existencial. La vejez sorprende al hombre y lo inicia en una etapa que, según los gerontólogos, puede ser considerada como otra edad crítica del individuo. La ancianidad supone una crisis en el hombre, como lo han supuesto también, la adolescencia, la madurez o los 50. La necesidad de atención del anciano Cada vez es mayor el número de ancianos en nuestra sociedad, especialmente en España, que según la ONU, será el país más envejecido del mundo para el año 2050. Ya hoy existen en nuestro país unos 6.500.000 personas con más de 65 años, lo que representa el 17% de la población. Todo ello, está suponiendo un cambio de las políticas sociales del Gobierno. Así, los datos del IMSERSO reflejan que está prevista una jugosa inversión en centros residenciales y de día para los mayores (28,6 millones de euros, 4.800 millones de las antiguas pesetas.). Con ellos se pretende mejorar la calidad de vida de estas personas, que suponen una proporción tan elevada en nuestra sociedad.
Uno de esos centros es el "hogar-club de ancianos Trajano", un lugar donde los profesionales que trabajan en él luchan cada día para hacer más feliz a sus socios y devolverles, en algunos casos, la ilusión de vivir. Y es que, como señala Olga Vera, la animadora socio-cultural del centro, "nosotros no solo perseguimos dar una mayor calidad de vida al anciano, sino que también buscamos que estas personas se sientan útiles. Les mostramos que aún pueden hacer cosas nuevas, porque el llegar a mayor no significa que hayan dejado de vivir".
El hogar como terapia para el anciano A pesar de los positivos efectos que tiene para el anciano el ser partícipe de estos centros, existen ciertos familiares que son bastante reacios a dejar apuntarse a sus padres, ya que lo consideran como un "abandono". Sin embargo, después de conocer el día a día en el hogar-club "Trajano", "han rectificado, y se han sorprendido por la realidad del centro. Esto no es un lugar triste, donde la gente que viene está abandonada y desarraigada socialmente", comenta Olga.
Un día en el centro
Un
día en el hogar-club "Trajano" es a la par intenso, pero también "muy
satisfactorio", como nos señala Olga. Nosotros llegamos al centro sobre
las once y media, y en ese instante un torneo de juegos organizado
acababa de dar el pistoletazo de salida. Un grupo de unos ocho ancianos
participan en el "campeonato de la rana", un juego bastante
entretenido, que consiste en encajar un disco de hierro en la boca
abierta de una rana de juguete. Olga explica, antes de empezar, las
reglas del juego. Los ancianos la escuchan muy atentos, porque saben
que sólo unos cuantos pasarán a la final. La suerte, por último, se
pondrá de la mano de Pedro Prieto, que ganará el juego con 115 puntos. Y es que, como señala Olga, "el hogar-club Trajano no es una residencia de mayores o un centro para ancianos dependientes. Este es un lugar para gente que puede valerse por sí misma y que disfruta del tiempo libre participando en las actividades del centro".
El espacio ha empezado a quedarse pequeño
La razón de esta carencia espacial en el centro erradica en el hecho de que "en principio se pensase sólo como comedor para ancianos", nos comenta Olga. Ahora en él se desarrollan muchas más actividades que mejoran la calidad de vida y el estado anímico de los más mayores, de ahí que los encargados del mismo lleven desde hace un tiempo solicitando a la Junta la ampliación de las instalaciones.
Sin
embargo, este inconveniente espacial choca con la alegría y las ganas
de trabajar que se respiran en el aire del hogar-club "Trajano". Sus
paredes están llenas de trabajos realizados con las manos de los
ancianos que día a día acuden al centro para encontrarse con sus
compañeros, llenar su tiempo, ganar ilusión de vivir y, por qué no,
aprender algo nuevo.
|

