Rafael Angulo |
| ''Higos del Albarregas''. Consejos para hacer de su hijo un delincuente |
| Rafaél Angulo Sanchís |
| 29 abr 2005 actualizado 22:54 CET :: Leído 408 veces |
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Les
recopilo una serie de recomendaciones para lograr que su emeritense
hijo sea, dentro de unos años, un perfecto delincuente, que les amargue
la madurez y les complique la vida tan estúpida como innecesariamente.
De propina, escasos lectores, además de los consejos les resumo estas
normas prácticas cuya eficacia, se lo advierto, esta prácticamente
garantizada.
Conclusión: Cuando por fin su hijo haya llegado a ser un desastre, no se preocupe, simplemente proclame a los cuatro vientos que "nunca hemos podido hacer nada por él". Si usted, alertado lector, sigue estos diez puntos minuciosamente (no hace falta esfuerzo, sencillamente con no hacer nada se consigue) le aseguro que se estará preparando una vida llena de incertidumbres y desasosiegos y, sin duda, un cúmulo de sinsabores paterno filialies. Padres que hayan seguido esta terapia del fracaso no conozco, pero hijos muy aplicados, sí. Son esos que destrozaron impunemente los arbolitos del valle del Albarregas, cuyos higos dan nombre a esta crónica pero que, a fuerza de vandalismo ya no hay higos por allí ¿a ver quien es valiente que se aventura a tocar esos higos con el ambiente de rapiña que se respira?. Son esos mismos que, sin móvil aparente, se gastan el dinero de sus padres en tiendas de pintura –fácilmente identificables- consiguiendo sprays de todos los colores con los que salvajemente ensucian las paredes y monumentos de Mérida. Son , para terminar, los hijos de los padres que les dejaron hacer, desde pequeños, lo que les dió la gana. |

