Eva Lumbreras
08 feb 2010
actualizado 12:58 CET :: Leído 148 veces
La Confederación General del Trabajo, CGT, que agrupa al Sindicato de Oficios Varios de Cáceres y comarca exigió hoy la retirada de Albalá de la lista de candidatos al ATC.
Ante la candidatura de Albalá, la expresa “su más enérgico rechazo” a que esta localidad albergue un Almacén Transitorio Centralizado, ATC, de residuos radiactivos de alta actividad, es decir un cementerio nuclear.
El principal motivo expuesto es que este cementerio “hipotecará inexorablemente a las futuras generaciones de toda una comarca agrícola que basa su economía”, y también en la calidad de sus productos alimenticios, ya que “el almacenamiento durante décadas de los residuos radiactivos de alta actividad de todas las centrales nucleares españolas mantendrán su toxicidad durante decenas de miles de años”.
Por otro lado, “afectará a todas las poblaciones de Extremadura”, pues el trasporte de los residuos se realizará “probablemente” a través de la estación de ferrocarril de Aldea del Cano y por las diferentes carreteras de la comunicación, “con el consiguiente peligro de una contaminación muy tóxica”, advierte la CGT.
Y es que a pesar de todas las garantías de seguridad ofrecidas por ENRESA “dicha instalación hipotecaría y eliminaría cualquier otro presente y futuro de desarrollo económico alternativo para la comarca”.
Por otro lado, la CGT señala que la postura de la Junta de Extremadura, aunque se manifieste contraria, “es convertir a nuestra región en vertedero de los residuos peligrosos de todo el Estado, no cerrando Almaraz al final de su autorización, apoyando una Refinería, sumiéndonos cada vez más en una economía insostenible”.
Sin embargo, el problema social generado con este almacén de residuos, demuestra que la energía nuclear, “además de ser la más cara por el alto precio de construcción y mantenimiento de las centrales nucleares, es el más sucio a largo plazo”, por este motivo la CGT se reitera “en el cierre inmediato de la central nuclear de Almaraz y el cese de la producción de estos residuos”.
Así mismo, la CGT insiste en la necesidad de “apostar un por un modelo de desarrollo basado en energías limpias, sostenibles y respetuosas con el medioambiente”, de ahí que anime “a sus militantes, afiliados, simpatizantes y a los trabajadores de toda Extremadura” a secundar todas las acciones y movilizaciones que se emprendan para conseguir que “ninguna localidad extremeña se convierta en el basurero atómico del Estado”.
En esta misma línea apoyan “tanto a los vecinos de Albalá, de la comarca y de toda la región a organizarse para visibilizar el rechazo mayoritario a esta decisión”.