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Pliegos sueltos
Mausona, nuestro obispo Pliegos sueltos |
| Mausona, nuestro obispo |
| Carmelo Arribas Pérez |
| 03 abr 2006 actualizado 17:38 CET :: Leído 888 veces |
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Reconozco mi ignorancia hasta hace breves años, sobre la figura histórica de Mausona, la misma ignorancia que está grandemente extendida en todos los estamentos culturales, incluso eclesiásticos extremeños sobre importantísimos personajes de la Iglesia, como Mausona o Masona, cuya existencia histórica ha carecido, hasta hace no mucho, de un respaldo histórico adecuado. Circunstancias como las excavaciones en la Iglesia de Santa Eulalia, por Pedro Mateos, han permitido confirmar muchos de los datos de las "Vitas ", ( El libro del S. VII "Las vidas de los santos padres emeritenses") y con ello prestar mayor atención histórica a ciertos personajes sumidos en una nebulosa cercana a la leyenda, que aparecen en ellas. De no menos interés ha sido el libro de Blas Curado, "La medicina según la vida de los padres emeritenses", que aporta datos interesantes sobre la existencia del Hospital de Peregrinos, y otros aspectos que de este estudio se pueden deducir de su entorno social y campo de actuación. Pero es que además, el motivo por el que me he puesto a escribir estas líneas, es el que estando hace unos días en casa de un conocido sacerdote, le fue imposible encontrar en los diversos santorales al uso, el nombre de San Mausona en alguno de ellos, cuya celebración litúrgica se conmemora el día 11 de Diciembre. Como se hace constar en el libro que sobre la Vida de los santos padres escribió D. Aquilino Camacho: "Un " Misal" del s. XIII, procedente del monasterios de Siles, hoy en París...celebra el 11 de diciembre la festividad de los santos Dámaso Paulo y Mausona." Una de las actividades que se quieren hacer por parte del arzobispado, con motivo de celebrar el 1750 aniversario de la llegada de la carta 67 de S. Cipriano a los fieles de Mérida, en el año 254, ( debería haberse hecho en el 2004) , y que constituye un elemento histórico incontestable de la existencia de una Iglesia establecida en Mérida con su estructura jerárquica completa, es la incorporación de varios santos arzobispos, Paulo, Fidel y Masona al santoral extremeño. Por cierto si no lo he entendido mal, en fecha extraña a la ya establecida, y supongo que he debido de entender mal, ya que además de la ya citada referencia de D. Aquilino Camacho, historiador y canónigo que fue de la catedral de Badajoz, en la "Nueva Ilustración de la España Sagrada. Tomo XIII, pág. 20 se habla ya del: "Culto Antiguo de San Masona, Metropolita de Mérida". Y posteriormente en el Boletín de la Real Academia de la Historia se dice. " Etenim, quod jam monuit Franciscus Perezius Bayerius, in codice bibliothecae Escurialensis Matriti, quie exaratus est sub fine seculi XII...ubi indicatur s. Masonae festum celebrari simul cum Damasi,". Lo que en castellano viene a decir que: Como ya hizo constar Francisco Pérez Bayer en un códice de la Biblioteca del Escorial de finales del siglo XII, se indica que la fiesta de S. Masona se celebrará juntamente con la de S.Dámaso. Y sigue:."In eo codice igitur, post festa S.Leocadiae (d. 9 decembris) et S. Eulalie (d. 10 decembris) ac S. Pauli martyris annuntiatur Sanctorum Damaso (sic) et Masonae". Lo que más o menos vendría a decir, que tras la fiesta de Santa Leocadia, el 9 de diciembre y de Santa Eulalia 10 de diciembre, se celebra la de los santos Dámaso y Masona. Y posteriormente este mismo códice incluye una oración dirigida a ambos santos. "Misercordiam tuam, Domine nobis, quaesumus, interventibus sanctis confessoribus atque pontificibus tuis Damaso el MASONA clementer impende, et nobis pecatoribus ipsorum propiciare suffragiis". "Pedimos tu misericordia señor por la intervención de tus santos confesores y pontífices Damaso y Masona etc." ¿Hay entonces una ignorancia por parte de la jerarquía, si como se afirma, salvo malentendido por mi parte, se quiere colocar en el día 14 de noviembre la fecha de celebración de todos los Santos Arzobispos emeritenses? Si fuera así, habría que reescribir la historia de España y mas concretamente la Historia de la Iglesia, o darla a conocer, ya que implica un desconocimiento total de los diversos acontecimientos, en los que participó, como la Conversión de Recaredo en el III Concilio de Toledo, suceso que puede tener para la Iglesia Hispana, un rango parecido al supuesto Edicto de Milán emitido por Constantino, para la Iglesia Universal. En este Concilio hay un personaje destacado, que lo presidió, y que sin embargo ha estado sumido en el mayor de los anonimatos, el obispo Masona. La Conversión de Recaredo en el III Concilio de Toledo adquiere una significación mayor, en la Historia de España, que la mera conversión religiosa al catolicismo, esta acción supera lo meramente religioso para adentrarse en una gran decisión política. Los godos descendientes del elemento germánico, suevos y visigodos, constituían una minoría poblacional en comparación con la masa hispanorromana que en su mayoría eran católicos, frente a la minoría goda que eran arrianos, la diferencia doctrinal entre ambos se centraba principalmente en el dogma de la Trinidad, ya que para los arrianos, Jesucristo estaba subordinado al padre y no gozaba de su misma esencia. Pero los godos detentaban el poder político y poseían el ejército. El dualismo religioso era el reflejo, también, del dualismo étnico. La desaparición del arrianismo oficial, implicaba por lo tanto, la desaparición oficial del etnicismo, constituyéndose tras la conversión de Recaredo, en una nación homogénea en su destino y su lengua, pues se adoptó definitivamente el latín como lengua oficial, con algunas lógicas influencias germánicas. Se piensa que la idea de reunir en un gran Sínodo Hispano a todos los obispos, surgió de San Leandro de Sevilla y de Eutropio, abad de un monasterio, ambos muy relacionados con Bizancio, no hay que olvidar que Leandro inmerso en la lucha que enfrentó a San Hermenegildo y a su padre Leovigildo, viaja a Constantinopla en busca de una solución, y que además los bizantinos ocupaban parte del sur de Hispania, y no serían expulsados hasta el 625 por Suintila, su clero conocía bien las tradiciones Sinodales y la dinámica organizativa de los Concilios Orientales. Es aquí, donde aparecen los primeros incisos, en los cuales se podría incluir la figura de Mausona. Porque tras los acontecimientos ya conocidos, en los que Leovigildo pretendiendo igualmente la unidad religiosa de su reino, pero bajo el arrianismo, intenta sin éxito que Mausona se convierta, lo envía al exilio. De todos es conocido el debate público con el obispo arriano emeritense Sunna, en el que tras triunfar dialécticamente sobre él, es desterrado, definiéndolo el rey con estas palabras : "Masona, constante adversario nuestro y de nuestras costumbres, enemigo de nuestra fe y y contrario a nuestra religión ", Nada se sabe del lugar al que fue enviado, pero lo más probable es que fuera alguno en el que Leovigildo no tuviera jurisdicción, o sea a la zona sur de Hispania en poder de los bizantinos, y cuya ciudad más importante en esos momentos era Córdoba. Su permanencia de tres años entre ellos, fue el suficiente como para que a su vuelta, tras haber asimilado instituciones tan importantes como el Xenodokio, el hospital de peregrinos, lo implante en Mérida según el modelo que ya funcionaba en Oriente. Esta circunstancia implica, que igualmente también podría conocer la mecánica adecuada para llevar a buen término el funcionamiento de un Concilio. Todo el mérito de la conversión de Recaredo e incluso la realización de este Concilio ha recaído siempre sobre S. Leandro, mientras que el nombre de Mausona ha permanecido en el anonimato. Sin embargo la importancia de Masona como obispo, y la que se uniría de el de serlo de la ciudad de Mérida, y su antigüedad como metropolita, hace que en las actas conciliares su nombre figure a la cabeza de todo el episcopado español, justo debajo de la Recaredo. Por lo que se ha considerado que él fue el que presidió de este Concilio, además de constituir una de las mayores influencias en la conversión del rey al catolicismo. Quizás uno de los mayores argumentos que muestran la perplejidad del historiador sobre el anonimato en el que ha permanecido la figura de Masona, sean las palabras del Abad godo Juan de Bíclaro, que en su Crónica, en la que destaca a los personajes mas importantes del momento resalta especialmente a:"Masona, obispo emeritense que resplandece como ilustre campeón de nuestra fe ortodoxa". Basten estas pocas líneas, que podrían ampliarse a cuanto se desee, para recordar a una figura histórica casi desconocida, pero que sin embargo juntamente con los otros grandes personajes y obispos, Paulo y Fidel, cuya memoria celebra el santoral el 11 de Diciembre, constituyen una inmensa herencia que los emeritenses, no sólo no deberíamos olvidar, sino incluso como una rico legado que es, hasta reclamar. |

