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La mujer, a través de los documentos Pliegos sueltos |
| La mujer, a través de los documentos |
| Carmelo Arribas |
| 04 sep 2008 actualizado 09:00 CET :: Leído 687 veces |
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Uno de los ajustes sociales más importantes que se están realizando en la España de los últimos años, es el del lugar de la mujer y del hombre en la sociedad actual. Por una parte y por otra se están cometiendo "abusos", aunque la sensibilidad, y el aparato de las instituciones ha hecho que ante la duda, y quizás por la situación de inferioridad que ha padecido la mujer, durante toda la historia hasta fechas recientes, sea el hombre, por un extraño concepto de compensación, el que tenga más posibilidades de no ser creído. Pero para comprender ciertas actitudes actuales, estoy buceando en las leyes y costumbres, que desde el principio de la humanidad marcaron la existencia de unos y otros. Transcribo en este artículo la introducción al estudio, con lo que espero poder dar una idea del concepto desarrollado por todas las épocas, culturas y latitudes sobre el lugar que ocupaba la mujer en la sociedad. Extemplo simul pares esse coeperint, superiores erunt. -Tan pronto como hayan empezado a ser iguales, serán superiores.-Catón el Viejo. En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él.-Margaret Thatcher Regulo feliciter quia verpa est, En lo cual se engañan muchas mujeres que piensan que el casarse no es mas que dejar la casa del padre y pasar a la del marido, y salir de servidumbre y venir a libertad y regalo-Fray Luis de León. "La perfecta casada" INTRODUCCIÓN La Historia escrita, hasta fechas recientes, se ha visto siempre desde la óptica del varón, el rastrear en qué la mujer ha sido protagonista, oculta entre las líneas de los textos, es el objeto de este estudio, las féminas aparece en las leyes más como un elemento social a controlar que como protagonista efectivo. De ese molde en negativo podemos sacar el molde positivo, que nos mostrará cuales eran sus reivindicaciones y cual era esa conducta, que debía ser controlada rápidamente, e impedirle el participar en pie de igualdad, en esa sociedad de la que era como mínimo el 50%. Las quejas del desaprovechamiento de ese potencial lo podemos leer en diversos escritores y filósofos de todos los tiempos culturas y latitudes, que cayeron en la cuenta del derroche de valores y personas en el seno de una sociedad que no se podía permitir despilfarros. Así Averroes1 nos dice: El mismo Averroes2, pese a los condicionamientos sociales en los que ha sido educado, no deja de reconocer que3: Si la naturaleza del varón y de la mujer es la misma y toda constitución que es de un mismo tipo debe dirigirse a una concreta actividad social, resulta evidente que en dicha sociedad la mujer debe realizar las mismas labores que el varón, salvedad hecha de que son más débiles que él...Del mismo modo, cuando algunas mujeres han sido muy bien educadas y poseían disposiciones sobresalientes, no ha resultado imposible que lleguen a ser filósofas y gobernantes. Pero se cree que pocas veces se da este tipo en ellas, y algunas leyes religiosas impiden que las mujeres puedan acceder al sacerdocio; otras, por el contrario, si reconocer que puedan existir pero lo prohíben4. ¿Porqué se ha legislado tan negativamente sobre la mujer considerándola un elemento constitutivo de la sociedad que hay que controlar, casi un mal necesario? El caldo social que alimenta y da forma a estas leyes, en la mayoría de las veces injusta, suele ser el miedo a la equiparación de hombres y mujeres y de que en caso de igualdad, no puedan controlar al elemento femenino, cuya naturaleza consideran maléfica o corruptora de los hombres, y de este modo para corregir ese defecto original y evitar daños mayores se ven en la "necesidad" de aplicar medidas correctoras que eviten situaciones, que de no mantener a raya, consideran, que serían incontrolables. Este supuesto fondo maléfico tiene su reflejo en libros sagrados como la Biblia, en la que si bien en el Génesis hace comprender el escritor sagrado que la mujer es de la misma carne y sustancia que el hombre, y por lo tanto su igual5: ( Gen.2, 22-23) "Y de la costilla que del hombre tomara, formó Yavé Dios a la mujer, y se la presentó al hombre. El hombre exclamó: "Esto es ya hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada varona, porque del varón ha sido tomada".Pero tras esta proposición, que reconoce su paridad con el hombre, da la impresión de que al escritor sagrado le parece que ha ido en esta idea demasiado lejos y retoma el discurso, que se repetirá durante siglos, hasta nuestros días, poniendo en guardia al hombre y aconseja: "Cuidado que, pese a las apariencias, en el fondo es una corruptora y hay que mantenerla a raya". Y surge el relato de la escena del Paraíso, del que serán arrojados por la inconsciencia de la mujer, Eva, y por sus insinuaciones hacia el hombre para que siga su conducta, aunque sepa que esta no es la correcta. Así pues, tras indicarles Dios, que en el centro del Paraíso había un árbol del que no podían comer6. ( Gen.3, 6-12) "Vio pues la mujer que el árbol era bueno para comerse, hermoso a la vista y deseable para alcanzar por el la sabiduría, y cogió su fruto, y comió, y dio también de comer a su marido, que también comió con ella."... ¿Porqué has comido del árbol que te prohibí comer? Y dijo el hombre: "La mujer que me diste por compañera me dio de él y comí." Este concepto de la mujer que tuerce el recto entendimiento del hombre, y que consigue adueñarse de su voluntad, o que realice lo que ella desea, no es sólo judaico, los romanos en sus leyes pondrán grandes impedimientos para que las mujeres de los gobernadores de provincias puedan acompañarles en sus destinos, ya que su influencia impediría el buen gobierno de las mismas. Quizás el mismo o parecido sentido tenía la prohibición por la que se negaba a los legionarios que pudieran casarse, aunque esto no impedía, el que a las legiones les siguiera otra "legión" de personajes, entre los que iban sus mujeres, no casadas, y los hijos de ambos. Esta escena de la manzana, o lo que fuera, bíblica, marcaría definitivamente a la mujer, desde entonces hasta la actualidad, en todas las culturas que tienen su raíz en el "Libro", la judía, la cristiana y la musulmana, considerando a la mujer poco fiable, si se desea alcanzar el Paraíso. Pero si el escritor sagrado refleja estas ideas en la Biblia, es sólo por una razón, porque ya estaban en la filosofía de su entorno, no eran nuevas.Queda todavía otra frase que definirá la situación de la mujer como ser inferior y dependiente del hombre, "El hombre llamó Eva a la mujer". (Gen.3, 20)7 ¿Dónde está la posible inferiorirad? En darle nombre. Porque dar nombre significaba que quien lo hacía estaba por encima del denominado y este dependía de él. "Y Yavé Dios trajo ante el hombre todos los animales del campo y cuantas aves del cielo formó de la tierra, para que viese cómo les llamaba. Y dio nombre a todos los ganados, y a todas las aves del cielo y a todas las bestias del campo". Este concepto implicaba, por otra parte, sabiduría en el hombre, y lo colocaba en un lugar preeminente, por encima de los animales proporcionándole dominio y libre disponibilidad sobre ellos, idea que se repite en diversos pasajes bíblicos. Por lo tanto, el que el hombre dé nombre a la mujer indica, en ese contexto, que tenía superioridad sobre ella, incluso intelectual8. Una de las normas que regirían la vida de millones de personas, a través de los siglos, es el "Decálogo", los Diez Mandamientos. En uno de ellos se dice: "No desearás la mujer de tu prójimo". La doctrina cristiana lo enfoca en el en el sentido mas sexual de la palabra, otros autores lo resumen en :No codiciarás los bienes ajenos. Y este es el concepto primigenio que aparece en el Éxodo, libro bíblico que nos narra la salida del pueblo de Israel de Egipto y su llegada a la Tierra Prometida. En uno de los pasajes, la bajada del Monte Sinaí con las Tablas de la Ley que contienen los Manadamientos por los que se regirá la conducta del pueblo de Israel y que heredaron los cristianos, dice : Basándose en todas estas premisas, no se le permitirá el acceso a ningún lugar de poder, ya que su influencia podría ser nefasta en el buen gobierno de una ciudad o nación, de esta manera podemos entender cómo el origen y objetivo de múltiples legislaciones, normas y costumbres, que la han tenido como sujeto principal, era el mantenerla dentro de ese estatus de dependencia y llevarla una y otra vez al "redil", cada vez que ha ido conquistando cotas de libertad. I "Extemplo simul pares esse coeperint, superiores erunt", -tan pronto como hayan empezado a ser iguales, serán superiores. - Estas palabras de Catón intentando que no se derogara la Ley Oppia que ponía abundantes trabas a la libertad de movimientos y costumbres de las mujeres romanas, demuestran el miedo que tiene el varón de otorgar los mismos derechos a la mujer, temeroso, de que al ejercer estos, puedan ser dominados por ellas, y resumen, en pocas palabras, el norte que ha dirigido, durante todos los tiempos y culturas, el modo de pensar, y lógicamente de actuar, respecto a la mujer, del varón, ya que en su opinión: "Tan pronto como hayan comenzado a ser iguales serán superiores". La situación legal, a través de los tiempos, no ha sido la misma para la mujer que para el hombre. Se la ha protegido, o se la ha discriminado e incluso ignorado, y sobre todo, en el espacio social de la vida diaria, su situación como persona ha tenido siempre un estatus diferente al del hombre hasta fechas cercanas, haciéndose un reparto de labores en las que el hombre tenía las grandes decisiones y la mujer realizaba las funciones auxiliares, no menos importantes, pero secundarias, cuya definición telegráfica podría resumirse en aquella frase que se colocaba en la mayoría de lo formularios públicos, hasta épocas muy recientes, para definir sus situación: De profesión: Las labores propias de su sexo10.Cuando en 1942, la periodista Josefina Carabias vuelve a España, con el marido recién salido de la cárcel, y un pasado político caragadito e imposible de disimular, ("tache sus labores, ponga periodista y que espere", fue la frase que oyó decir al jefe de servicio cuando el funcionario de turn o le pasaba a la firma su permiso de residencia en Madrid). Esta frase tenía un doble trasfondo, la del pasado intelectual comprometido con el gobierno republicano y el de una mujer que se sale de la normalidad y es castigada, y "marcada" con una profesión. Quizás una plasmación cabal de este papel histórico, y que puede ser aplicada a su vez a múltiples circunstancias, queda magníficamente expresada en el cuadro que se encuentra en la iglesia de los padres escolapios de Gandía titulado, "Sagrada Limpieza", en el cual, en el escenario de la habitación representada por Leonardo da Vinci en el fresco para la Última Cena, realizado para el refectorio de los frailes de Santa Maria delle Grazie, el pintor Joan Costa11, coloca a varias mujeres ¡limpiando¡ en lo que se supone es el día después de este acontecimiento, que forma parte importante del cuerpo doctrinal y místico de la religión cristiana, la Santa Cena. Este papel social, que le ha otorgado la sociedad o que a veces ella misma, quizás imbuida por las ideas dominantes, se ha otorgado y defendido, como sigue ocurriendo en países del mundo islámico, ha tenido sus claroscuros. Ha habido momentos históricos, en los que su intervención en el cambio de mentalidades ha ido intensa, pero siempre, en su intento de dar un paso mas y salir de los roles que le habían establecido socialmente y que hasta ese momento había estado teniendo, no se le ha permitido dar el salto y se ha encontrado con la reticencia, por parte del varón, de darle una mayor autonomía, y ya que hasta ese momento había colaborado activa y eficazmente en los acontecimientos que propugnaban un cambio, solicitaba un mayor protagonismo social, que siempre le ha sido denegado. Y cuando pretendían ejercer, o solicitaban ciertos derechos, a los que se creían merecedoras, siempre se aducía que se iba demasiado lejos en sus reivindicaciones, y se propugnaban leyes que recortarían incluso ciertas libertades conseguidas. La mujer ha permanecido, durante siglos, bajo la tutela jurídica del varón, como un eterno niño al que se protege, aunque no siempre, pero del que siempre se está pendiente para "educarlo", papel que Sócrates asigna al varón, y que no se descontrole, pues en la mente del protector, esta criatura no está lo suficientemente formada, y se teme que no pueda actuar adecuadamente. Cuando históricamente se ha abierto la mano, concediéndole derechos, estos han sido, en breve período de tiempo y por múltiples argumentos aducidos, recortados, dando marcha atrás y poniendo trabas a sus pretensiones, y esta situación, se ha producido siempre, sin apenas diferenciación entre épocas, latitudes y culturas. No es intención de este estudio hacer un repaso estructurado de la legislación que se ha producido en el transcurso de la historia humana y que de modo directo o tangencial haya tenido a la mujer como protagonista, sino pinceladas que incluyen, acontecimientos, un repaso basado en los escritos de diversos autores, y de las leyes de todas las épocas, cuyo conocimiento nos ha llegado hasta la actualidad, siendo conscientes de que hay que entresacar de los escritos y acontecimientos históricos de los que es protagonista el hombre, las refrencias que de modo central o tangencial, hacen refrencia a la mujer, y con los datos extraidos podremos tener una imagen cabal o aproximada de lo que ha sido su situación legal y social, a través del tiempo. Al menos eso espero y he pretendido.
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