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Introducción: ''Porque nada humano me es indiferente" ( Publio Terencio. S.II d.C) Y, ¿acaso hay algo más humano que el dolor? Los filósofos trágicos, hacían recaer el conocimiento de la existencia en el dolor. "Me duele luego existo". Sería la conclusión, telegráficamente cartesiana, de sus principios. La más ramplona, de nuestras experiencias personales, nos hacer ser conscientes de la existencia de un órgano corporal, porque nos duele. Ese órgano, estaba ahí desde siempre, pero no hemos tenido constancia de su existencia , hasta ese momento. |