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Pliegos sueltos
Herida de luz sin hacer daño Pliegos sueltos |
| Herida de luz sin hacer daño |
| Faustino Lobato |
| 12 dic 2005 actualizado 22:08 CET :: Leído 695 veces |
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El Gran Casino de Extremadura tiene una buena situación para acoger tanto a portugueses como a españoles en un maravilloso edificio destinado al ocio. Lo de ir al Casino a algunos, todavía con ciertos atavismos provincianos, nos pone en guardia, pero se nos caen cuando se visita, como es este caso, para ver una exposición de pintura.
Ahí, te preguntas que lo del ocio de este casino tiene un amplio espectro y que abarca, no sólo el jugar, sino el de aprender, el de distenderse, el de dedicar tiempo a otras cuestiones que son también útiles. Aterrizo en lo que quería y es ocasión de este artículo y es en la exposición de pintura de Maria Victoria Navarro. Esta pacense que viene exponiendo sus obras desde el año 1977, algo más de un cuarto de siglo trabajando y haciéndolo bien. Merece la pena visitarla. A modo de guía crítica vayan estas líneas: La exposición se divide en dos partes: Una, de técnicas mixtas dedicadas a la tauromaquia. Quince cuadros que expresan el sentimiento de la suerte varas donde los giros del torero generan un movimiento dinámico que hacen, de algunas de las pinturas auténticas espirales de color que van del oscuro al claro. Reminiscencia barroca que nos lleva al centro de atención, en este caso focalizando el sentimiento de ese momento del toreo, quiebro o verónica. Todo está expresado, según la visión de la artista, con gran sensualidad más allá del puro sentimiento donde ya no cuenta el espacio ni el tiempo, donde la abstracción se vuelve concepto, simple metarelato que dice mucho más de lo que se quiso expresar. Maria Victoria, inquieta con su trabajo terminará diciendo que ha de trabajar más, es el proceso del artista que se rinde ante la continua pregunta de su obra que, como acabo de subrayar, se vuelve algo más que un relato de algo. La otra parte de la exposición la ocupan las acuarelas, veintiocho absolutos y rotundos paisajes, donde el color es como una herida de luz que no hace daño, una cromía que nos trasporta al mar o a los campos de amapolas, que nos lleva de la ciudad al campo, que nos pone delante de una encina a una palmera, que nos hace partir en dos la línea de horizonte con el vuelo de las grullas, o nos hace navegar junto a unas barcas en un paisaje verderosaceo. La maestría de María Victoria hacen que cada uno de estas acuarelas sean un documento, una instantánea donde el alma se serena. La combinación de tonalidades hacen que todo, hasta un simple portal, tome el relieve que tienen las cosas simples que por serlo se vuelven solemnes. Porque solemne se vuelven cada una de estas expresiones pictóricas que, con talento, Maria Victoria ha ido relatando a golpe de pincel. Enhorabuena al Gran Casino de Badajoz por acoger esta magnifica obra de esta insigne pacense. Enhorabuena a María Victoria porque su obra, tanto su figurativismo como su abstracción no defraudan. Merece la pena visitarla. La exposición está siempre abierta por estar en el Hall de este magnifico lugar hasta el día siete de enero del 2006. Lugar: Gran hotel CASINO de Extremadura. Avda. de Elvas s/n. Junto al hotel Río. Del 9 de Diciembre de 2005 al 7 de Enero de 2006 |

