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¿El hombre pisó la luna en 1970? Pliegos sueltos |
| ¿El hombre pisó la luna en 1970? |
| Pilar Fernández |
| 11 may 2006 actualizado 10:16 CET :: Leído 1534 veces |
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Todos recordamos esas imágenes que retransmitieron por TV a las cinco de la madrugada hora española en las que pudimos ver cómo los tres astronautas norteamericanos Amstrong, Colin y Aldrin tenían el privilegio de ser los primeros terrícolas que pisaban la superficie de nuestro único satélite, la misteriosa luna, en una zona llamada “Mar de la tranquilidad”. Esto sucedía en el año 1970 y se trataba de la aventura del Apolo XIII auspiciada por la NASA, en los años dorados de la denominada carrera espacial. Pues bien, puede que ese acontecimiento histórico que pudimos contemplar extasiados desde medio mundo fuese, en realidad, un gran fraude. Ahora veremos porqué. Según se desprende de un estudio realizado recientemente existen serias dudas, fundamentadas en datos científicamente comprobados, acerca de si esa incursión del hombre en la luna se realizó o no en la fecha que todos consideramos ya como histórica o fue, en realidad, mucho después y los hechos que presenciamos se trataron de un montaje. Me explico. En plena guerra fría, la rivalidad entre la URSS y los EEUU. era patente en todos los ámbitos y la carrera espacial no le iba en zaga. El afán por demostrar cual de las dos era la primera potencia en pisar el satélite, les embargó en una carrera frenética por alcanzar su objetivo antes que el rival. Lo importante no era llegar a la luna, se tenía que hacer antes que la otra potencia. En este campo la URSS parecía que les estaba tomando la delantera a los norteamericanos. El 4 de octubre de 1957, los rusos consiguieron poner en órbita el primer ingenio humano alrededor de la tierra. El satélite artificial Sputnik que era una esfera de aluminio de poco más de medio metro de diámetro y 83 kilos de peso. Apenas contenía dos medidores de temperatura y otro de electrones, pero que cumplió perfectamente su misión de girar alrededor de nuestro planeta y machacar el orgullo estadounidense. Cuando los EEUU intentan reponerse lanzando el Vanguard I, obtienen un televisado y comentado fracaso al desplomarse en el suelo cuando apenas había recorrido unos metros de altura. Mientras, los rusos siguen imparables y han colocado a la perrita Laika en órbita, ostentando el título de primer ser vivo terrestres en el espacio exterior, así como también, desgraciadamente, la primera víctima por falta de oxígeno de la carrera espacial. Asimismo, los rusos fueron los primeros en conseguir mandar a un hombre al espacio. Fue el 12 de abril de 1961 cuando lograron colocar en órbita al astronauta Yuri Gagarin quien estuvo durante 108 minutos girando alrededor de la Tierra entre los 181 y los 327 kilómetros de altitud. Por si todo esto fuera poco, en 1966, la Lunik II soviética logra alunizar y, tras desplegar sus antenas, retransmite las primeras imágenes directas de la superficie lunar. Todo esto debió ser demasiado para la moral de los estadounidenses que ya estaba por los suelos. Por ello, en 1970 decidieron jugarse el todo por el todo y su presidente mediante un comunicado emitido por TV prometió a sus conciudadanos y al mundo entero que centraría todos sus esfuerzos en conseguir enviar el primer hombre a la luna. Bajo este ambiente de presión, los norteamericanos se veían muy forzados a lograr resultados y algunos estudiosos de este tema aseguran, tras recientes investigaciones, que los técnicos de la NASA se vieron obligados a idear un Plan B. Éste se basaría en realizar unas filmaciones en un estudio de Hollywood, es decir, en un paraje de nuestro planeta Tierra, dónde la NASA simularía una hipotética llegada a la luna que, en caso de no lograrse en la realidad, mostrarían a todo el mundo por TV para no hacer público un fracaso más de EEUU en la carrera espacial. Muchos eruditos del tema afirman que la tecnología de la época no estaba lo suficientemente avanzada para un logro similar. Por poner un ejemplo, los ordenadores no tenían más allá de 64KB de memoria y se colgaban con demasiada frecuencia, tampoco se disponía de datos exactos del lugar donde estaba previsto en alunizaje por lo que, en cierto modo, se trataba de una misión suicida. No deja de sorprender también a quienes han investigado el tema, el breve espacio de tiempo que los tres astronautas del cuestionado Apolo XIII permanecieron en la superficie del satélite. La misión, que estaba programada para tres días, se redujo a dos horas escasas. La vuelta se realizó con mucha antelación a lo planeado y se contabiliza que la nave estuvo tan sólo 21 horas posada en la superficie lunar. ¿Cómo es posible que desde la llegada hasta la incursión a pie de los astronautas transcurrieran 7 horas? ¿ No nos hace esto suponer que el paseo por el supuesto “mar de la tranquilidad” fue más largo, en la realidad, de lo que nos explicaron? La versión oficial es que los astronautas tuvieron muchas dudas sobre la capacidad de la superficie lunar para aguantar su peso sin hundirse. Pero, ¿Cómo entonces soportó siete horas el mucho mayor peso del módulo lunar? Son preguntas sin respuestas convincentes. A todo este confusionismo hay que añadir algunos detalles fotográficos inexplicables:
Conclusiones: A la vista de estas evidencias, sólo quedan estas posibles hipótesis.
Continúa el misterio hoy en pleno siglo XXI. |

