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Ana Isabel Espinosa |
Los papeles de Kafka
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Ana Isabel Espinosa
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14 oct 2008 |
Cuando Kafka muere de tuberculosis en 1924 no puede llegar a imaginarse, ni el éxito que tendrían sus obras, ni lo mucho que se buscarían, tras su muerte. Jamás se lo habría imaginado, entre otras cosas, porque él mismo, sabedor de su enfermedad y de lo que le vaticinaba para el futuro, le pidió encarecidamente a su albacea Max Brod, amigo desde la infancia, que las destruyera.
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Cándido Marquesán
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13 oct 2008 |
Todos los acontecimientos históricos tienen unas causas, más o menos escondidas. Nada ocurre en la Historia de una manera azarosa o fortuita. En estos momentos, la mayoría de los politólogos, sociólogos, periodistas o historiadores culpabilizan al neoliberalismo de esta crisis financiera mundial, de cuyo devenir y gravedad nadie se atreve a comentar. Para todos ellos ese apogeo neoliberal se inició en la segunda mitad de los años 70 del siglo pasado, después de la crisis de 1973, que cuestionó todo el modelo económico de la posguerra; y que supuso la imposición de un discurso "casi único" sobre el mundo. Sus "cantores" -Fukuyama, Huntington, Hardt y compañía- quisieron convencernos de que el mundo global debía ser irremediablemente capitalista, liberal y democrático, en una versión radical desde luego, en la que asumieron que el mercado era la fuerza esencialmente reguladora de la vida social. Su victoria fue producto de muchos años de lucha intelectual. Suele atribuirse al reaganismo, al thatcherismo y a la caída del Muro, pero la historia es más larga. A ella quiero referirme.
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Carmelo Arribas |
Debe haber
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Carmelo Arribas
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13 oct 2008 |
Cuentan que un hombre de pueblo, acostumbrado a tener el dinero en el cortijo, tuvo una buena racha y ganó unos cuantos milloncejos de pesetas. Todos le aconsejaron que era poco seguro tenerlos metidos en el armario ropero de casa y que lo mejor que podía hacer era llevarlos al banco. Tras meditarlo mucho, se fue con su capital, debajo del brazo, hasta la sucursal de un banco de su pueblo, con cuyo director salía de caza de vez en cuando.
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Víctor Corcoba
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13 oct 2008 |
La gran palabra, la divina palabra, la grande y libre palabra, es mucho más que la Biblia. Es algo que se ha dicho hasta la saciedad en la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, apuntando que esa gran palabra es Dios mismo que habla. Servidor también piensa que sólo hay que prestar oído a la vida para pensar quién es quién y cuánto es quién.
La creación misma es un abecedario de silencios que nos asombran, como queriendo entrar en diálogo con el místico que todos llevamos dentro. De manera que la palabra verdadera, aquella que no hace falta darle esplendor porque ella ya es esplendorosa por si misma, no es un simple texto escrito, es el único amor interminable injertado por el verso de la pureza, verbo que nos lo encontramos a poco que exploremos por las páginas del universo. Por desgracia, esta visión del mundo actual sin referencia alguna a la grandísima palabra, la que nos sostiene como seres humanos, contribuye a excluir valores que nos enraízan, con la inclusión de absurdas exaltaciones como si fuese el hombre el que hace la gran palabra, el creador del inimitable verso.
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Saturnino Acosta
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12 oct 2008 |
"Las victorias de los buenos guerreros no son casualidades, sino debidas a haberse situado previamente en posición de poder ganar con seguridad, imponiéndose sobre los que han perdido de antemano. En consecuencia, un ejercito victorioso gana primero y entabla batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después", Sun Tzu.
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Paco Martín
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12 oct 2008 |
Un diario es una especie de confesionario, una jaula que en vez de estar con candado te libera. Hoy no es una jornada brillante, cierta angustia palpita mis dedos. Siempre me gustó aquella canción de José Luís Perales, esa que decía "....estos días grises del otoño me ponen triste...". A uno le puede hasta hacer llegar la felicidad en la desdicha. Precisamente trabajar para la Consejeria, antes Ministerio sigue siendo valga la palabra todo menos misterio. El estado te proporciona seguridad pero a cambio de perder espíritu aventurero.
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José Luis Arellano
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10 oct 2008 |
¿Que es lo que nos importa en realidad, la manoseada crisis de la que pretenden beneficiarse, algunos de los que están en la pomada de la política; los que estando en la política, por decirlo de alguna manera..., pretenden tumbar a los que gobiernan; o simplemente es una estrategia para sacar impunemente el dinero sucio o "negro", que han sido capaces de amasar durante estos últimos años, hasta llenar sus arcas?
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JD Encinas
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10 oct 2008 |
De mil formas distintas nos habla la Sagrada Escritura del amor infinito de Dios por cada uno de nosotros. El profeta Oseas, expresa la grandeza sin límites del amor divino por las criaturas: "Esto dice el Señor: Yo la cortejaré, la llevaré al desierto, le hablaré al corazón. Y me responderá allí como en los días de su juventud, como en el día en la saqué de Egipto. Me casaré contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión..." Ante las infidelidades continuas del pueblo de Israel, en las que están reflejadas nuestras flaquezas y retrocesos, el Señor vuelve una y otra vez reconquistando a su pueblo por el amor y la misericordia, como vuelve día tras día a buscarnos a nosotros.
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Félix Pinero
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09 oct 2008 |
Doña Concepción González, alcaldesa de Moraleja, parece que no tiene otro oficio que hacer más que el de acusar, imputar a alguien algún delito, culpa, vicio o cualquier cosa vituperable; denunciar, delatar, reconvenir, censurar, reprochar..., pero no en los tribunales, para que averigüen la verdad, sino desde su sillón de la alcaldía.
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