Lamentó que la política del Gobierno de Manuel Chaves esté "supeditada a los proyectos del Grupo Gallardo", en lugar de dejar clara su apuesta por las energías renovables. Agregó que el oleoducto que está encima de la mesa afectaría a nueve espacios protegidos en la provincia de Huelva, aparte del riesgo de accidentes que siempre hay ante una construcción de esta magnitud.
"Manuel Chaves tiene que gobernar independientemente de los intereses económicos del Grupo Gallardo y hacer prevalecer el principio de la legalidad ambiental, que si se aplicara tajantemente, el oleoducto no se podía construir bajo ningún concepto". para Juan Romero, el Grupo Gallardo no se caracteriza precisamente por el "respeto a la legislación medioambiental".
Tras indicar que Ecologistas en Acción prevé una campaña de movilizaciones en contra del oleoducto, el portavoz de esta organización hizo referencia también al "espíritu contradictorio de la consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, que sabía que había un documento interno de la Junta que hablaba de las barbaridades ambientales que suponía ese oleoducto y no lo reconoció durante su reciente comparecencia en el Parlamento, jugando a una política oscura".