Miguel Angel Segovia |
| El dinosaurio Ibarreche |
| Miguel Angel Segovia |
| 27 jun 2008 actualizado 09:51 CET :: Leído 137 veces |
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Parece ser que la famosa consulta va a pasar su primer trámite para dar luz verde a las intenciones del Presidente Vasco, Ibarreche, gracias a los votos de los más radicales. Esto no va a hacer más que complicar el panorama político, y enfrentar a unos ciudadanos con otros por utilizar el nacionalismo como identidad definitoria de los Vascos. En pleno siglo XXI, donde las barreras físicas han desaparecido por la globalización, y la utilización de herramientas como Internet, Ibarreche, pretende plantear debates que son de otro siglo. Esto pasa, por darle las riendas de las administraciones, a políticos anquilosados en el pasado, y cuyo beneficio en las urnas tiene mucho que ver con la confrontación política más que con los aciertos de su gestión. Ibarreche, es ese tipo de políticos. No obstante, los ciudadanos Vascos, como todos, se darán cuenta que la identidad que defiende el lendakari, no es otra que la suya propia para seguir viviéndola desde el sillón del gobierno, de espaldas al mundo que vivimos en la actualidad, y que por ello, pueden perder el tren de este siglo si no se actualizan. Poniéndoles un ejemplo claro, un Extremeño, puede hacer negocios directamente con un Vasco, sin tener que verse físicamente, así como a la inversa; ¿Que identidad necesitan para llegar a un acuerdo estos dos ciudadanos?; ninguna. Sólo sus nombres y apellidos; entonces, ¿Porqué abrir debates inocuos sobre descendencia territorial?; por réditos electorales. No me imagino a un ciudadano Francés o Alemán, pidiéndole a uno Vasco su carnet identificativo del territorio donde nació para llegar a un acuerdo comercial, o personal, en estos tiempos. Por lo tanto, la búsqueda de las identidades hoy, no son otra cosa, que la posición que se establezca desde los territorios dentro de un mundo globalizado, sin barreras, y que permita la comunicación directa entre las personas; los gobiernos que no trabajen en este campo, están obstaculizando las posibilidades de sus ciudadanos en el futuro. Los nacionalismos pueden defender sus posturas, pero actualizando los contenidos de las mismas, como todas las ideologías o posturas existentes. Poniendo otro ejemplo claro, se entiende perfectamente que lenguas originales sean defendidas como fórmula histórica de comunicación entre habitantes del mismo territorio; Lo que nadie entendería es que a estas alturas Ibarreche pretendiera que en la red se hablara en Vasco; ni siquiera en Castellano, que es común a mucha más gente, sería una solución para todos los Españoles. Pues con este ejemplo, también se demuestra, que un Vasco, no tiene las puertas abiertas al mundo, por ser de donde es; sino, por pertenecer a la esfera global en un mundo que no entenderá de territorios en el futuro. No se puede entender, como la persona más influyente del País Vasco, que es demócrata (o así se presenta) y que además tiene un convenio histórico con un autogobierno capaz de transformar la realidad de su territorio, pierda el tiempo y el de sus ciudadanos en buscar conceptos que la propia constitución y los acuerdos posteriores ya definen como tales. Que equivocado están los nacionalistas, si piensan que los jóvenes de hoy en día, y los del futuro, van a pararse a pensar de donde es cada uno para poder avanzar en el bienestar de sus vidas, como en siglos anteriores, donde las guerras por territorios provocaban masacres en búsqueda de identidades perdidas. Ibarreche con esta acción, está demostrando ser un dinosaurio político dentro del panorama actual y dentro de poco, los Vascos, lo mandarán al jurásico para que siga allí su aventura. |

