El Ayuntamiento de Mérida ha asegurado que la actuación de los agentes de la Policía Local sobre los caballos que estaban por la ciudad ha sido "correcta".
En este sentido, ha indicado que el motivo de dejar a uno de los caballos en el parking de Hernán Cortés se debió a "motivos de urgencia" y como "medida provisional" porque los agentes policiales ese domingo por la noche "tuvieron que atender a otras urgencias".
Por tanto, el motivo de dejar atado el caballo en ese lugar se debió, según ha aseverado, a "motivos de seguridad", y ha señalado que al día siguiente se trasladó el mismo a un establo de un particular que se ofreció para acogerlo.
Asimismo, ha asegurado que la custodia del caballo por parte de los agentes se hizo "imprescindible" para conseguir que el propietario de los mismos los reclamase y de este modo poder sancionarle.
En concreto, la sanción al propietario de los caballos se realizó por poner en peligro la seguridad ciudadana, y por no tener al animal en el lugar adecuado.
Concretamente, ha informado que el propietario de los caballos sueltos puede incurrir en un delito contra la Seguridad Vial, según el artículo 385 del Código Penal, con una pena de prisión de seis meses a dos años.
También puede incurrir, según el artículo 124 del Código de Circulación por dejar animales sueltos en la vía pública, a una multa de 60 euros.
En relación a las últimas declaraciones del PP emeritense sobre el traslado de varios caballos hace semanas por una grúa, la Policía Local ha recordado que el método utilizado fue "completamente legal", porque que los caballos iban "perfectamente amarrados, sin poner en peligro su integridad animal, y el traslado fue regulado y bajo la compañía de una patrulla de efectivos policiales".