Añade Los Verdes, que además Mawson Resources Ltd, está negociando con la Administración central el levantamiento de la reserva del Estado sobre los derechos minerales. Dicha Reserva Mineral Estatal, según informaciones difundidas por la propia empresa, "está actualmente en proceso de ser alzada por las Autoridades Nacionales Españolas."
Los Verdes ven en la posible concesión por parte de la Junta de Extremadura de los permisos de exploración de uranio a la empresa canadiense una nueva ''amenaza'' para nuestra región, por lo que instan al gobierno autonómico a que no los conceda e impida que se reabra la ''pesadilla nuclear'' de La Haba, u que segun manifiestan, parecía definitivamente enterrada, nunca mejor dicho, tras la clausura y sellado de las minas en los años noventa.
Explica este grupo político-ecologista, que existen numerosos ejemplos de sitios, en otros países. donde se explota el uranio y donde se muestra claramente que hay un ''enorme impacto negativo en el medioambiente y en la salud de los ciudadanos''.
Los Verdes recuerdan a las autoridades regionales que en Canadá, de donde es originaria la empresa Mawson Resources Ltd, continúa la evaluación de los emplazamientos de minas de uranio abandonadas.
En el norte de Saskatchewan, las minas de uranio abandonadas constituyen una ''fuente de preocupación'', según un nuevo informe del gobierno canadiense. Muchos de estos emplazamientos representan según dicho informe "una seria amenaza a la seguridad pública y al medio ambiente a largo plazo".
En nuestra región, se desconoce el alcance y magnitud, de los enterramientos ilegales de residuos radiactivos en las antiguas minas de uranio de La Haba. Entre septiembre de 1973 y julio de 1974, restos de un accidente en un pequeño reactor experimental que la Junta de Energía Nuclear poseía en Madrid fueron depositados en las antiguas minas.
En el año 1990, 323 bidones y entre octubre de 1992 y enero de 1993, otros 577 bidones procedente del CIEMAT que contenían, al decir de este organismo, ''escombros, sustancias nucleares, materiales radiactivos y mineral de uranio''.
Los Verdes recuerdan ''una vez más'', que la nuclear es la opción energética ''más cara, insegura, insostenible y contaminante, y que en modo alguno representa una solución al problema del cambio climático, aunque poderosos grupos de poder intenten lavar la cara de esta peligrosa y obsoleta tecnología''.
''Hoy, como hace 20 años, la energía nuclear sigue siendo muy peligrosa y tan costosa que requiere de constantes subvenciones para sobrevivir''. Además, consideran que es un objetivo más que vulnerable al terrorismo y produce grandes cantidades de residuos tóxicos, que no sólo constituyen un problema de seguridad, también de coste.
En España, según el segundo plan nacional de residuos de la empresa pública ENRESA (Empresa Nacional de Residuos Radiactivos), el coste previsto hasta el 2050 en este aspecto es de más de 13.000 millones de euros. Los costes de los 250.000 años restantes, después del 2050, quedan sin evaluar, ''es simplemente mirar hacia otro lado, una triste herencia para las generaciones futuras''.
Finalmente, afirman que la lucha contra el cambio climático ''necesita centrar todos nuestros esfuerzos políticos y financieros en energías renovables, ahorro y eficiencia energética''.