Según Adenex, "es el ayuntamiento de Trujillo, presumiblemente con el permiso de la Diputación de Cáceres y de la Consejería de Cultura y Turismo, quien ha decidido poner fin a este rincón singular y único en la localidad, para destinarlo a graderíos para fiestas e integrarlo en la vía pública".
Así, a través de una nota de prensa, explicó que "ya ha sido derribado el cerramiento de cantería de granito y verja de forja antigua, alterada su estructura arquitectónica y eliminados algunos de sus árboles".
Esta actuación, para la asociación, es "ilegal" porque "vulnera" el Plan Especial de Protección de Trujillo de 2005, y es además "sobre todo, insensible e irresponsable, avalada por la situación de abandono y desidia del jardín, cuyo estado ha venido degradándose progresivamente en las últimas décadas".
De este modo, el colectivo indicó que se ha dirigido a las administraciones competentes para pedir la "inmediata paralización" de las obras, "reconsiderar" el proyecto y "evitar un error muy grave que supondría un duro mazazo para la arquitectura histórica y el paisaje urbano de Trujillo y de Extremadura".
También dijo que ha pedido la "intervención" de entidades privadas que velan por la conservación del patrimonio, para lograr la "recuperación" de este espacio, "con el espíritu de jardín histórico, mejora de accesos, muros y verjas, y puesta en uso y disfrute de los ciudadanos y visitantes de Trujillo, que no se puede permitir el lujo de perder ningún elemento que define su significación histórica".
Finalmente, apuntó que al tratarse de un edificio "catalogado", indicó, "no se descartan acciones legales "si no se detiene la demolición del jardín, y se garantiza la conservación en su tipología original, una vez realizadas las intervenciones de mantenimiento y restauración".