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La casa verde
Turismo Rural La casa verde |
| Turismo Rural |
| Adenex |
| 09 abr 2007 actualizado 00:00 CET :: Leído 523 veces |
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Si algo caracteriza a nuestra sociedad en estos momentos es el disfrute de su ocio y tiempo libre, cuyas modalidades son incluso un indicador del nivel de calidad vida en términos económicos. Son múltiples las posibilidades y ofertas que el ciudadano o la ciudadana de a pié tiene a su disposición para elegir.
La evolución del uso que la ciudadanía da a los diferentes modelos de uso del tiempo libre ha ido variando a lo largo del tiempo, como ocurre con los diferentes tipos de turismo. El turismo es una de las actividades económicas más importantes en España; según el INE, en 1999 aportaba el 12% del PIB español y el 10% del empleo. En la actualidad, el turismo está enfocado a los aspectos ambientales, socioculturales y tradicionales; como demuestra el hecho de que en 1989 existieran 250 alojamientos rurales en el territorio español, y sólo contabilizando hasta el año 2001 esa cifra ha ascendido a 6.000. El turismo rural, que pretende acercar a la población al disfrute del entorno tanto físico como humano de las zonas rurales y hacerles partícipes de las actividades, tradiciones y estilos de vida de la población local, es uno de los mejores exponentes del turismo sostenible, tanto a nivel ambiental como social. No tanto a nivel económico, aunque se ha convertido en los últimos tiempos, en un nuevo elemento de la diversificación en la economía rural, donde la agricultura, la ganadería y otras actividades tradicionales precisan de suplementos para asegurar una renta que proporcione satisfactorios niveles de bienestar. Los elementos que caracterizan a este tipo de turismo, son en primer lugar, la aplicación de las buenas prácticas ambientales de manera transversal a todas las iniciativas y actuaciones, de modo que en todo momento se respete el medio natural y cultural. Del mismo modo es necesario garantizar la autenticidad, es decir, que se mantenga y se vele por la identidad rural, que el visitante encuentre lo que no tiene en casa, entornos conservados y edificaciones antiguas rehabilitadas, muebles antiguos, paredes sencillas…, debe mantener actividades tradicionales del medio que huyan del gigantismo y monocultivo turístico y debe implicar la participación activa de la población local. También en la gastronomía se busca lo natural a través de productos caseros, y si son de agricultura biológica mejor. Para poder llegar a la optimización de este nuevo recurso económico, es necesario que exista un equilibrio entre la oferta, que desde las planificaciones turísticas sostenibles, tenga en cuenta una correcta ordenación de los recursos, de modo que no se dañe el patrimonio natural, cultural y social, y la demanda, que debe respetar en todo momento las indicaciones y limitaciones de los recursos que estamos disfrutando, así como mantener un comportamiento correcto y respetuoso hacia las zonas rurales que visitamos, sus costumbres, sus valores y su entorno. |

