
Molinos de viento
Nuestros recursos proceden directa e indirectamente de la naturaleza, pero sin embargo, el ritmo de consumo en nuestra sociedad hace que los residuos generados no puedan ser asimilados por el entorno, produciéndose un desequilibrio.
Si quisiéramos conocer qué grado de responsabilidad tenemos cada uno de nosotros en este problema, únicamente tendríamos que calcular en primer lugar nuestra huella ecológica, que es “el área del territorio ecológicamente productivo necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por nuestra forma de vida”.