No dejamos de escuchar constantemente, que la creación de puestos de trabajo, son la primera necesidad para salir de este atolladero y sin embargo no podemos entender, que la "burocracia estatal" sea tan resuelta y expeditiva para otros, como han sido los casos de los permisos para el mismo tipo de instalaciones en Huelva y Cartagena (22 y 24 meses respectivamente) y en cambio sean tan estrictos para con nuestra Comunidad Autónoma, que estén estrangulando (y no sabemos si con intención o sin ella), las aspiraciones y las ilusiones de un pueblo, que lo único que pretende, es trabajar para vivir y ayudar al engrandecimiento de este país.
Podemos, entendemos y respetamos las alegaciones que determinados colectivos ecológicos, puedan presentar en contra del montaje de citada Refinería -es su aptitud y propensión-; pero lo que nunca vamos a poder entender, es que si se cumplen todas las premisas, que las nuevas tecnologías exigen y requieren en materias de seguridad y medio ambiente (y pensamos que se cumplen); teniendo el apoyo de la mayoría de las fuerzas políticas de este país y reconociendo la crudeza económica del momento; este gobierno -nuestro gobierno-, no sea capaz de autorizar de una vez por todas, la construcción de citada Refinería.
Tenemos terrenos adecuados, técnicos en todas las materias, inversores cualificados, centrales sindicales y empresariales, muchas manos esperando un puesto de trabajo y hasta un empresario ejemplar (porque lo lleva demostrando hace ya muchos años), con muchas ganas de crear riqueza e ilusión en nuestra tierra. ¿Entonces que pasa, a quien le echamos la culpa; a Cristina Narbona o a quién...?.
Yo espero que la responsabilidad y la sensibilidad de nuestros gobernantes, no nos vayan a defraudar otra vez más y se apresuren a dar finalmente el visto bueno con la premura que el caso requiere; para que al menos sigamos confiando en el progresismo que tanto ponderamos y preconizamos.
Reconozco y aplaudo que nuestro ex-Presidente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, se viera en determinadas ocasiones, en la necesidad de ir "Rompiendo cristales", para que los que estaban por encima de él pudieran escucharlo; yo espero y confío en que Guillermo Fernández Vara (nuestro Presidente), no tenga que seguir el rastro de su antecesor, para conseguir, lo que esta tierra, debe lograr por necesidad y por méritos propios.