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Medalla de Extremadura para Juan de Ávalos Jose Luis Arellano |
| Medalla de Extremadura para Juan de Ávalos |
| José Luis Arellanao Herrera |
| 18 jun 2005 actualizado 21:37 CET :: Leído 205 veces |
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La
pasada noche del día 10, en el Hotel Las Lomas y organizado
por la ASOCIACIÓN DE LOS ROTARI de Mérida, pasamos
un rato muy agradable y no
solo por la cena que además de sabrosa y abundante, fue
magnifica por lo que significaba y por las personas que allí se
concentraron para testimoniarle a nuestro paisano, el cariño que la
mayoría de los emeritenses le profesamos y por la importancia que sus
obras merecen en el mundo entero.
Fue
una noche de sorpresas y de felicitaciones, pues no
faltaron adulaciones a su obra, puestas en boca de nuestro amigo José
María Álvarez Martínez con la “Laudatio” que nos ofreció; sino
que después, hubo otra serie de personas que supieron poner la guinda
en el corazón de nuestro artista, como Juan Ignacio
Barrero Valverde, homenajeándolo no solo como escultor,
sino como persona, como amigo entrañable, o como hombre de la calle,
a quien un servidor de Uds., supo llegar con sus
emocionadas y sinceras palabras de elogio, comparándolo a los
geniales Leonardo, Rafael o Miguel Ángel, artistas del
“chincuechento italiano”.
La intervención de nuestro Alcalde, el Sr. Acedo, estuvo medida y cariñosa con el personaje, pero seguramente con alguna apreciación desacertada que nunca debió plasmar. Este tipo de cosas, son las que nos pierden…, pero nuestro Alcalde, es genio y figura y no lo puede remediar; pero ese no es el mejor camino, para andar en política. No obstante, estuvo acertado en lo de iniciar un expediente para la creación de la futura FUNDACIÓN “JUAN DE ÁVALOS”, que es lo menos que Mérida puede hacer por su escultor; porque una vez puesta en funcionamiento, ya será hora de tomar otras decisiones para que la obra de Ávalos, no ande dando tumbos, sino que se recoja en el futuro Museo que el Consistorio deberá gestionar, antes de que sea demasiado tarde. Pero ahora, lo que más nos interesa a todos, es que Don Juan de Ávalos, sea galardonado por el Gobierno Autónomo, con la MEDALLA DE EXTREMADURA, que tanto merece. Seguramente, y no es que yo pretenda quitarle méritos a nadie, pero Juan de Ávalos es la persona que reúne tras de sí, el mayor número de concesiones, condecoraciones, premios y galardones en el ámbito internacional, de todos los galardonados por nuestro Gobierno extremeño. Juan de Ávalos es un artista de tal calibre que por su trayectoria y por su fama mundial, ya está en el pedestal de los más grandes y él con su Curriculum, no nos necesita a nosotros para prestigiarse ni como artista, ni como persona; pero nosotros como emeritenses, como extremeños y como españoles, si lo necesitamos a él para prestigiarnos; así es que, aunque solo sea por egoísmo y paisanaje, no nos queda más remedio que pedir con tanto ahínco nuestra Medalla, (la de Extremadura), que es el galardón más preciado que puede recibir un lusitano. Sabemos y nos consta que nuestro Presidente Sr. Rodríguez Ibarra, ha sido siempre justo y equitativo, a la hora de señalar con el dedo índice al personaje o a la institución merecedora de tal distinción, sin tener en cuenta su ideología política, con la de los premiados –ahora no lo vamos a poner en duda- y sino, ahí tenemos el ejemplo de D. Luis Ramallo (Ex Presidente de Extremadura); por eso y por muchas más razones de peso y entre otras la edad del candidato a la Medalla ( 94 años ), es por lo que desde este periódico digital, humilde, pero independiente y sincero, queremos pedir la MEDALLA DE EXTREMADURA, para nuestro más insigne artista, todavía hoy con vida y en edad de merecer. Y para terminar, abundo en lo que dijo D. Juan Ignacio Barrero Valverde, la otra noche en la cena, “EL ARTE, NO ENTIENDE DE COLORES”, por lo que a nuestro Juan de Ávalos, hay que juzgarlo por lo que ha sido y lo que todavía es como artista, y nunca por las vicisitudes políticas que probablemente tuvo que sufrir por culpa de unos y de otros y por las que casi con toda seguridad, se le ha juzgado siempre indebidamente. |