Jose Luis Arellano |
| El Liceo, nuestro Liceo... |
| José Luis Arellano |
| 07 jun 2008 actualizado 00:13 CET :: Leído 171 veces |
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He leído estos días, en los dos periódicos regionales HOY y EXTREMADURA, noticias relacionadas con el ATENEO LICEO DE MÉRIDA y he leído igualmente en el otro periódico digital EXTREMADURA AL DÍA, la misma noticia y algunos "comentarios" sobre el mismo, que a mi no me han parecido, ni justos, ni verídicos, ni se ajustan a la realidad. Pienso, que cuando se hace un comentario de algo o de alguien y se publica, lo primero que debemos hacer es contrastar, las noticias que nos llegan y ver si se ajustan a la realidad o no, porque de lo contrario, si emitimos juicios de valor infundados, estamos predisponiendo a mucha gente, para que opine sobre el particular, sin ajustarse a la realidad. Pero antes de iniciar mis comentarios al respecto, lo primero que me gustaría dejar bien claro, es que el ATENEO LICEO DE MÉRIDA, ni se va a vender al Excmo. Ayuntamiento, ni se va a vender a nadie en particular; tampoco se va a especular inadecuadamente con él, ni se va a propiciar ningún pelotazo político, como ya han empezado a comentar algunos desaprensivos, que no quieren al LICEO, ni quieren a esta ciudad de Mérida y que lo único que hacen es ensuciar, las pocas o las muchas posibilidades de seguir manteniendo con ilusión, una institución tan emblemática como es nuestro LICEO DE MÉRIDA. La cesión al Ayuntamiento de Mérida, por parte de nuestro LICEO, no es una venta, ni es un pelotazo con tintes políticos; es simplemente una fórmula, como otra cualquiera, de beneficiarse mutuamente, sin que sea gravoso para el Consistorio y en cambio sea una solución magnífica para nuestra Asociación. El LICEO DE MÉRIDA, se fundó el 17 de Febrero de 1.901, con unos comienzos fulgurantes, como todo este tipo de Asociaciones; después tuvo épocas de "luces y sombras". Sus fundadores, Felipe Trigo, Eugenio Macias, Manuel Rodríguez, Casimiro González, Luís Moreno Torrado, Tomás Lancho, Juan Sáez López, Francisco Corchero, Andrés Valverde, Alfonso Bohoyo, Castor Espadiña, etc., han sido personalidades intachables de nuestra sociedad. Era necesario organizar un Centro, dónde pudieran tener acceso todas las personas honradas, esparcimiento y estímulo a su saber las cultas, premio a los artistas y provechosas, enseñanzas para los humildes que anhelaban ilustrarse. Se realizó una velada inaugural en el Teatro Ponce de León (Plaza de Santa Clara) el 28 de Febrero de 1.901. Los fundadores eran todas personas de talante muy liberal, de muchísimo prestigio en la ciudad y muy queridos todos, republicanos de pura cepa, llegando algunos de ellos a formar parte de la Corporación Municipal; pero nunca en la Sociedad se hizo proselitismo político, ni religioso, de ahí su permanencia y su larga vida. La historia del LICEO se recoge prácticamente en todos los periódicos publicados a lo largo de todos estos años, como: La República, El Noticiero Emeritense, Plumas Nuevas, Gil Blas, Liberal Extrémelo, El Dependiente extrémelo, Mérida, Etc. En el LICEO, la Comisión de Instrucción dispuso establecer en concepto de Oficiales y retribuidas las clases de Adultos, Francés, Dibujo, Música, Canto abriendo la matrícula para todos los que la solicitasen. Por haceros un poco de historia, he podido recabar de las hemerotecas, lo siguiente: El Rey Alfonso XIII, nos visitó en 1.905 y en 1.927 con motivo de la Virgen de Fátima, se levantaron dos arcos efímeros, reproduciendo el que se encontraba en la Puerta de la Villa y en su parte superior el escudo del LICEO, representando el Hornito. Lo sufragó en su totalidad el LICEO DE MÉRIDA. Fue recibido entusiásticamente con música, palomas, iluminaciones, flores y hasta con versos. Llegó a Mérida muy cansado del viaje y según las crónicas, muy reflexivo, fue recibido por D. Antonio Pacheco (Caballero cubierto ante el Rey) y el Rey entregó a las autoridades una cantidad de dinero en metálico para los necesitados. Gestión realizada a través de nuestro LICEO. Dinero que fue insuficiente, pues en Mérida pasaba como en otras ciudades, por un momento de penuria bastante considerable. Muchos ciudadanos se inscribieron en las listas para recibir algún donativo. Se hizo un homenaje a Don José de Espronceda, el día 25 de Marzo de 1.908, en la que se prodigaron grandes discursos grandilocuentes, la poesía, el canto, los concursos de dibujo por parte de los socios, etc. Se rindió homenaje a dos maestros ilustres, D. Ignacio Suárez Somonte y D. Vicente Delgado Valencia. Los discursos corrieron a cargo de D. Maximiliano Macías, hombre resaltado hace unos días por nuestro paisano José Caballero. Como cosa curiosa, en este homenaje se alentó a las fuerzas vivas de la ciudad, allí congregadas, para obtener fondos para la construcción del Cuartel de Artillería "Hernán Cortés". Se realizaron Juegos Florales en 1.922, para conmemorar las fiestas de la Inmaculada y la Mártir Santa Eulalia. En Abril de 1.964, se realizó homenaje a D. Luis Chamizo (poeta de Guareña), asistiendo al mismo su hija Dª Maria Luisa, con la asistencia de su esposo, Embajador en Honduras, D. Virgilio Zelaya Rubí y todos los Embajadores sudamericanos acreditados en España. Recitó con su habitual maestría lo mejor del poeta, nuestro recordado y admirado Demetrio Barrero. El 20 de Febrero de 1.974 se instituye por unanimidad, el Premio de Poesía "Jesús Delgado Valhondo". El 14 de Abril de 1.976 y sin más, se produce un caso insólito, se suspende una Conferencia que tenía que pronunciar Don Domingo Tomás Navarro, titulada "Extremadura y Mérida y sus posibilidades de desarrollo, ante la situación presente y futura"; por parte del Gobernador Civil de turno..., y aquí se inician los "acuerdos verbales no escritos" en contra de Mérida, por parte de las dos capitales de provincia. El 16 de Diciembre de 1.923, es cuando la Sociedad, considera la necesidad de utilizar el Cine como fuente de ingresos y recreo para los socios, y compra un hermoso aparato cinematográfico marca Krupp-Enerman "Imperator". Había veladas cinematográficas los domingos hasta 1.935 en que se oficializa con el Salón Teatro, (ya en la calle de Santa Eulalia), denominación que se da a la sala que fue cine hasta su cierre definitivo en el año 1.974. El 26 de Enero de 1.930 se crea la "Agrupación Musical Emérita" que patrocina el LICEO y que fue dirigida por el profesor del Círculo D. Francisco Cervantes. Se intenta llenar de vacío la Sociedad y hasta la propia ciudad, por lo que fue muy acogida la idea por parte de todos. La Sociedad LICEO DE MÉRIDA, siempre se distinguió por ser apolítica y aconfesional. A pesar de ello, no se libró de la Guerra Civil y durante su transcurso, se hizo un hospital en la parte baja del edificio. D. Pedro Piquero, se hizo cargo del mismo, por ser Directivo y capitán médico. En la Feria de Septiembre de 1.959, se instala por primera vez una Caseta de Ferias en el real de la misma, situada en la barriada de la República Argentina. El día 23 de Noviembre de 1.960, se compra el primer aparato de Televisión a D. Manuel Álvarez dueño de "El Sanatorio de la Radio", que fue un Philips de 23 pulgadas, pantalla plana y se anuncia a los socios las horas de televisión, tanto a los infantiles, como las normales. El día 2 de Junio de 1.978, hace su presentación en el LICEO, la Coral "Emérita Augusta", bajo el patrocinio de este LICEO y con el Centro de Iniciativas Turísticas. Y ahora yo pregunto: ¿ Si el Liceo, nuestro Liceo, ha cambiado su situación económica y su pervivencia se hace imposible cada día que pasa; debemos cerrar esta institución para siempre, entregándosela a nuestros acreedores, por un importe que no llega ni al 10% de nuestro patrimonio ?. ¿ Es que no es mucho más razonable, que durante un periodo largo de tiempo (100 años), lo disfruten los emeritenses, como un centro cultural más, en compañía de los propios socios; sin que por ello, se pierda la propiedad del mismo ?. ¿ Merece el LICEO DE MÉRIDA, el desprecio y el desinterés de los emeritenses, después de haber sido protagonista en sus vidas, durante 107 años ?. Pienso que hay que tener un poco de sensibilidad en este tema, porque si el LICEO DE MÉRIDA, se pierde para siempre..., no se pierde solo para los socios..., creo que se pierde un poco de cada uno de nosotros, de todos los emeritenses que han vivido y se han nutrido tan de cerca, de una institución centenaria que se ha desvelado como nadie, por el bienestar, el ocio, la convivencia y la cultura de sus conciudadanos. Por otra parte, el costo que la operación de CESIÓN y no VENTA, que supone para nuestro Ayuntamiento, es insignificante si lo comparamos, con el servicio que puede dar a toda la ciudadanía y no solo a los socios. Espero y deseo que reflexionemos, antes de dar un paso mal dado y después nos estemos quejando toda la vida |

