Opinión
Columnistas
Artículos
Estatuto de Capitalidad Jose Luis Arellano |
| Estatuto de Capitalidad |
| José Luis Arellano Herrera. Colectivo Lusitania |
| 07 feb 2005 actualizado 00:56 CET :: Leído 175 veces |
|
El
25 de Febrero de 1.983, su Excelencia el Jefe del Estado Español, su
Majestad el Rey D. Juan Carlos I, y él por entonces Presidente
del Gobierno Don Felipe González Márquez, rubricaban con sus
respectivas firmas el ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE
EXTREMADURA, donde en su Artículo 5º, podemos leer literalmente :
“La SEDE DE LA JUNTA DE EXTREMADURA y de la ASAMBLEA
DE EXTREMADURA se fija en MÉRIDA, que es la CAPITAL
DE EXTREMADURA”.
Esa
época de verdadera ilusión y esperanza para todo el pueblo extremeño,
lo vivió de manera especial el pueblo emeritense; MÉRIDA era la
CAPITAL DE EXTREMADURA y el horizonte que se abría para
esta ciudad era infinito en todos los aspectos, desde el punto de vista
social y económico.
MÉRIDA se convirtió, por decisión democrática de todos los extrémeños y extremeñas, en el referente de toda EXTREMADURA. Sin embargo, y a lo largo de estos VEINTIDOS AÑOS y a pesar de tan buenos presagios, los / las emeritenses hemos asistido a todo lo contrario. Desmantelamiento industrial, Universidad Pública casi nula, descenso demográfico, pérdida de representatividad en determinadas instituciones, como en la DIPUTACIÓN PROVINCIAL, donde uno solo de los Diputados es de MÉRIDA, y un largo etcétera. MÉRIDA, se ha convertido en una mera ciudad de servicios, en una ciudad de paso y las inversiones se realizan..., en otros lugares que no desconocemos. El concepto tan bonito de CAPITAL se ha difuminado, se ha diluido. Extremadura en si, es mucho más importante que MÉRIDA, por ello su capitalidad ha de ser entendida como proyecto de dimensión extremeña; sin pretender caer en un localismo trasnochado. MÉRIDA ha de tener un reconocimiento a todos los niveles por el rango institucional de la ciudad. Hay que dotar de contenido el hecho de la capitalidad, contenido digno, modulador y catalizador de todo el territorio autonómico. Es necesario conseguir el consenso de todas las fuerzas políticas, institucionales, de toda la sociedad extremeña para, siguiendo el ejemplo de otras capitales autonómicas como Santiago, Logroño, Etc..., dotar a MÉRIDA de un ESTATUTO DE CAPITALIDAD, que beneficiaría no solo a MÉRIDA, sino a toda EXTREMADURA. |