Y he aquí que en Extremadura últimamente vemos ejemplos como estos: La alcaldesa de Cáceres quiere acometer la "problemática" del ocio juvenil desde una actitud valiente, abogando por descentralizar aquellas cuestiones que pueden ayudar a armonizar los intereses comunes de ese sector juvenil con el resto de la sociedad. La mayoría de las respuestas a tal idea, desde las de la mayoría de los ayuntamientos englobados en la Conferencia de Ciudades hasta la del propio ejecutivo autonómico, son sinceras y coherentes con esa actitud de valentía: Hay que hablar del tema, estudiarlo, gestionarlo e intentar contribuir a las soluciones. Las asociaciones juveniles aplauden la iniciativa, en su mayoría, claro.
Pero, como es evidente, nunca llueve a gusto de todos y no todos son capaces de entender la cuestión, unos por oportunismo político, otros por falta de luces. El ayuntamiento de Badajoz, una vez más, se encuentra miope políticamente y se niega a aceptar la posible transferencia de competencias en materia de juventud, excusándose en la falta de recursos para ello y en el siempre recurrente y agorero "hay otros problemas". Siempre recurriendo a los mismos temas. ¿Por qué, entonces, tienen una concejalía de juventud? ¿Por qué, entonces, otras ciudades tienen institutos de la Juventud y gestionan ocio juvenil de una manera bastante buena? El señor Monago sabrá. Lo que algunos jóvenes dicen, en la misma línea me parece igual de estúpido: El oportunismo del "si gobiernan los míos sí, si no, no" me parece irreflexivo y perjudicial.
La falta de valentía, de empatía o de capacidad de diálogo, unidas al oportunismo político y al conocimiento de saberse el único baluarte con el que atacar las propuestas de la Junta, impedirá, una vez más, que las problemáticas de la ciudad de Badajoz sean afrontadas con la dignidad y el empaque que deberían.
Lo curioso es que los jóvenes populares que critican la inicitiva, en breves perlas como esta, luego son los primeros en ir de botellón, reduciendo toda la problemática a esto, en puro ejercicio de infantilismo.