J.D. Encinas |
| ¡Vengo presto! |
| J.D. Encinas |
| 05 ago 2005 actualizado 17:18 CET :: Leído 254 veces |
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Iban
de camino hacia Jerusalén, uno de los apóstoles le preguntó: Señor,
¿son pocos los que se salvan?; Jesús no le contestó directamente, sino
que le dijo: ''Esforzaos por entrar por la puerta estrecha, donde os
acogerá mi Padre, porqu eos digo, muchos intentarán entrar y no
podrán''. ¡Que angosta es la puerta, y que estrecha la senda que
conduce a la vida eterna, y que pocos son los que dán con ella!.
La
vida, es un camino que acaba en Dios, un camino corto. Importa sobre
todo que, al llegar, se nos abra la puerta y podamos entrar: "Caminamos
peregrinos hacia la consumación de la história humana. Dice el Señor:
¡VENGO PRESTO!, y conmigo mi recompensa para dar a cada uno, según sus
obras...".
Dos sendas, dos actitudes en la vida: - Buscar lo más como y placentero, regalar el cuerpo, y huir del sacrificio y de la penitencia. - O buscar la voluntad de Dios aunque cueste, tener los sentidos guardados y el cuerpo sujeto. Vivir peregrinos que llevan lo justo y se entretienen poco en las cosas, porque van de paso. Un camino conduce al Cielo; el otro, hacia la perdición, y son muchos los que andan por él. Con frecuencia debemos preguntarnos, por donde caminamos nosotros y a donde vamos: ¿Nos dirigimos derechamente al Cielo, aún cuando no falten, derrotas y flaquezas?. ¿Es el camino estrecho el que hemos escogido para andar por él?. ¿Vivimos real y habitualmente la templanza y la mortificación, pequeños pero reales sacrificios?. ¿A donde vamos, y cual es realmente el fin de nuestros actos?. Si miramos las cosas, no como pura teoría, sino con referencia de vida, quizá podamos entenderlo mejor. - Por ejemplo, si uno quiere ir a su propio hogar, y deliberadamente elige el camino que conduce a la casa de su peor enemigo, lo que sin duda quiere es ir donde, según dice, no desea -. Y si diera la razón de porque a elegido ese determinado camino, te contestará ¡ES EL MÁS CÓMODO!; entonces lo que de verdad le importa es el camino, no el fin al que éste le conduce. Muchos viven persiguiendo fines inmediatos, sin orientar su vida al fin último, ¡Dios!, que es el que debe determinarlo todo. Pero no olvidemos que, para conseguirlo, cada día un poco más, - igual que al tallar una piedara o una madera -, hay que ir limando asperezas, quitando defectos de nuestra vida personal, con espíritu de penitencia, con pequeñas mortificaciones..... El hombre y la mujer, tienden a ir por la senda ancha, aunque posea pocos bienes, y por el camino cómodo de la vida. Prefiere también una puerta ancha, que no conduce al Cielo; con frecuencia se abalanzan sin medida sobre las cosas sin regla ni templanza. La senda que nos señala el Señor, es alegre, pero es, a la vez, de cruz y sacrificio, de templanza y de mortificación. "Dice el Señor, si alguno quiere venir en pos de mi, que tome su cruz de cada día y me siga". "Si un grano de trigo cae en tierra buena y bien preparada, muere y dá mucho fruto; pero si no ca en tierra y muere, queda sólo". Los hermanos en Cristo, no podemos ser como esos hombres o mujeres que parecen guiarse por la economía, de tal manera que casi toda su vida personal y social está teñida de un espíritu materialista; olvidan fácilmente que aunque la puerta es estrecha, su vida es un camino hacia Dios. En medio de un ambiente con frecuencia materialista, la templanza es de gran eficacia apostólica. Es uno de los ejemplos más atrayentes de la vida cristriana. Donde quiera que nos encontremos, debemos de esforzarnos para dar siempre ese ejemplo, que se manifestará con sencillez en nuestro comportamiento. Para caminar por la senda estrecha de la templanza, hemos de practicar también, la mortificación de los sentidos externos:, la vista, el oido, el gusto..... "Al cuerpo hay que darle un poco menos de los justo, si no, hace traición". La senda estrecha, pasa por todas las actividades del cristiano: Desde las comodidades del hogar, hasta el uso de los instrumentos de trabajo, y el modo de divertirse. En el descanso, por ejemplo, no es preciso realizar grandes gastos. También da ejemplo de austeridad y de templanza, quien sabe hacer uso moderado de la TV., y en general, de todos los instrumentos de confort que ofrece la técnica. "EL CAMINO ESTRECHO", es seguro y es amable. Y, en medio de esa vida, que tiene un ciertotono austero y sacrificado, encontreamos la alegría, porque la ''CRUZ'' ya no es un patíbulo, sino el trono desde el que reina Cristo. Y a su lado, su Madre, Madre nuestra también. La Virgen María te alcanzará la fortaleza que necesitas, para marchar con decisión tras los pasos de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. ¡Recordad!, Cristo dijo, preparad vuestra senda, el camino es corto y estrecho. "VENGO PRESTO A DAROS VUESTRA RECOMPENSA". |

