Francisco M. Martín |
| Una forma de expresión llamada Botellón |
| Paco Martín |
| 31 ago 2008 actualizado 12:39 CET :: Leído 272 veces |
|
(Dedicado a mi amigo Toni Rodríguez. Por tantas cosas y tantos momentos. Por creer en mi, apoyarme y serme leal. Una historia de amistad virtual entre un extremeño y un catalán) Cuando uno es joven, el ímpetu hace la intención de acceder a todo. Es una época de aventurera, explorativa, de preguntas, de forjar la estructura. Un tiempo donde perdimos la inocencia y de paso la inexperiencia. Permitidme en este punto relacionar esos dos conceptos con Extremadura. Para mi estaba dormida, acurrucada en la cuna. Pero completamos el ciclo y lo estamos cerrando definitivamente. Como su himno, su voz se alza. Y si ella ha escuchado, tiene el mismo justo derecho a hablar y ser oída. Centrándome en el tema, a continuación soslayo unas reflexiones e ideas... He visto a padres despedirse una noche de sus hijos. Unas horas se convirtieron en siempre. Una llamada resquebrajó dramáticamente sus vidas. En el botellón se bebe, se bebe y se fuma, se fuma y hay droga. Estos elementos al unirse destrozan los cuerpos. La falta de control es proporcional al vacío del sentido común. Hay una canción con letras mayoritariamente conocida... El joven rebelde intenta olvidar un mundo que ni le gusta, ni acepta, ni le acepta. Con la sombra de los prohibido y los malnacidos. Porque junto a las "birras", los "cubatas de garrafón", las "rayas" y el "caballo"; hay negocio y un poco mas allá los delincuentes. Es triste decirlo, pero lo pongo en la siguiente frase. Los canallas están mejor organizados que la gente honrada. Uno puede ser no fumador y no tener tabaco en casa. Pero aunque optemos por ser abstemios, en algún lugar del piso duerme una botella. a moderación fortalece incluso lo perjudicial aplicado adecuadamente. El exceso carece de argumentos positivos defendibles. Una máxima aceptada traduce " que en la boca del niño y del borracho está la verdad ". En un mundo asediado por la falsedad, es para pensarse carecer de eso en concreto. |

