Alessandro Baricco, novelista italiano, se atreve con el poema más antiguo de la literatura occidental, compuesto por 24 cantos. Aproxima 'La Ilíada' a la sociedad del siglo XXI para hacer ver que la guerra de Troya es la madre de todas las guerras, las que hoy se siguen produciendo. Sin embargo hace más de dos mil años, la guerra era algo bello, dignificaba al hombre, era "la circunstancia de la intensidad de la vida", según el italiano.
La guerra es como un fuego que lo arrasa todo. Deja a hijos sin padres, a padres sin hijos, a familias solas, abandonadas, vacías. Pero ¿por qué? Esta es la pregunta que se hacen estas cinco mujeres, que van desenterrando, durante una hora y media, las historias que de un modo resumido, cuentan los sucesos que tuvieron lugar en el último de los 10 años en los que se desarrolló la cruel guerra de Troya. Y que concluyen cuando Baricco le puso el punto y aparte, con una reflexión sobre el alcance de la guerra, una vez que Aquiles asevera que se marchará "una vez que haya matado a todos".
El mensaje sobre la inutilidad de la guerra y sobre el horror que provoca es el que las actrices Mercè Anglès, Anna Güell, Mercè Arànega, Muguet Franc, y Àngels Sánchez, de Q-Ars Teatre, llevaron a escena ante unas mil personas, en una noche algo inusual. Y es que nunca se ha realizado una representación un martes, motivo por el cual, el director artístico del Festival de Mérida se mostró tras la representación satisfecho con la acogida de la obra, y orgulloso con el resultado de esta primera obra grecolatina de la 56 edición.
Es la primera vez que 'La Ilíada' se representa en el Festival de Mérida y lo hace de un modo original, diferente y muy atrevido. Una tragedia a la que no le han faltado momentos cómicos, protagonizados por los soldados en sus campamentos, por ejemplo, cuando parte del ejército de Agamenón, entre los que se encontraba el astuto Ulises, intenta convencer a Aquiles, a modo de musical, que vuelva al combate ante el avance de los troyanos.
Los dioses, como adelantó el director de la obra, quedan en un segundo plano en esta adaptación, y tan sólo se les mencionan a la hora de realizar algún tipo de ofrenda, pero no como las manos que mueven los hilos de esta batalla.
Las principales batallas de los cantos de Homero aparecen retratadas como estampas de muerte y sangre, y los momentos de tregua son escasos.
La tristeza también aparece en escena, representada sobre todo por las mujeres. Una Helena que llega a sentir vergüenza ante su amante Paris, que huye durante su combate con Menelao, y vuelve como niño pequeño a los brazos que le protegen. O Andrómaca, que es incapaz de aceptar el destino que su marido Héctor ya ha asumido, su propia muerte en combate, antes de ver como un aqueo convierte a su esposa en esclava. "Ojala yo esté muerto antes de saberte esclava. Que la tierra me cubra antes de escuchar tus gritos"', dice Héctor a su amada, que llora porque asegura que con su muerte "no habrá consuelo, sólo dolor". Y en efecto, cuando el valiente hijo de Príamo muere bajo la espada de Aquiles, Andrómaca reclama "me has dejado sola", viuda y con un hijo.
UN MAR DE ARENA BLANCA TAN SALADA COMO LAS LÁGRIMAS QUE LLORAN A LOS MUERTOS
Son muchos los personajes a los que estas actrices dan voz, y no conocer la esencia del texto de 'La Ilíada' pudo despistar a varios espectadores, que optaron por abandonar ante una obra repleta de poesía, atrevida, pero con muchos protagonistas y una escenografía simple. Simple para dar paso a las palabras, donde se recoge una imagen de la violencia que se puede ver en una guerra.
Para transmitir este mensaje, el director canadiense Tom Berley-Fisher muestra, a través de la palabra, el horror de la guerra, y una voz en off parece leer una lista de soldados muertos que va cada día en aumento, y sobre los que se llega a reseñar quienes eran y de donde provenían.
Participar en una guerra puede convertir a un hombre en un héroe y que su nombre quede grabado en los libros por los años de los años, y que las generaciones reescriban sus hazañas. Pero tras esa historia de gloria, siempre se esconde una mujer que espera, un hijo huérfano que querrá ir a la guerra para vengar la muerte del padre, y en definitiva, un mar de lágrimas saladas, que se secan con el paso del tiempo, y dejan enterrada la historia que originó tal horrendo final. Una historia de la que el ser humano no parece aprender después de tantos años.
Tras la representación, los asistentes manifestaron estar encantados con las actrices "maravillosas" que pusieron cara a esta 'Ilíada', aseguraron que era una obra "original", aunque algunos reconocieron haberse sentido perdidos en algún momento de la historia.
"GRATUIDAD" DEL MOVIMIENTO QUE "DISTRAE"
Una vez finalizada la representación el director Tom Bentley-Fisher aseguró, ante los medios de comunicación, estar "muy orgulloso" de una obra que ha dirigido cuando se llevó a cabo en catalán, ahora en castellano, cuando él habla inglés, bromeó. Así, destacó estar "muy orgulloso" de trabajar para "unir" una historia de hace tantos años con la actualidad, y poner de este modo de manifiesto aspectos del pasado que hoy están entre nosotros.
Entre los invitados a este encuentro con el director y los actores, una voz preguntó sobre una posible"gratuidad" en los movimientos mientras se declama, que podría llegar a "distraer" al público. Al respecto, explicó que en Nortemérica los movimientos son "más calmados", mientras que en el teatro europeo son "más pasionales y más físicos", por lo que intentó "reducir" estos movimientos, pero tras esta crítica "quizá no lo suficiente". No obstante, aseguró que la "idea" es utilizar el movimiento para lo "terrenal" y las palabras para "llegar más allá".
Por su parte, la actriz Mercè Aránegas, puso en valor, tras una pregunta de los medios de comunicación, la "gimnasia teatral" que supone salir y entrar en un personaje, ya que en su caso, por ejemplo, pasa de una Helena avergonzada, a un Agamenón hambriento de victoria.
Para concluir, la actriz Mercè Anglès manifestó haberse sentido "muy dentro" y "muy cerca" el público, a pesar de las grandes dimensiones del Teatro Romano.
'La Ilíada' vuelve hoy, 21 de julio, al escenario del Teatro Romano para todos los que no pudieron disfrutarla ayer.