El manifiesto empieza afirmando que Extremadura es una de las regiones con mayor riqueza medioambiental de Europa, que conserva niveles de biodiversidad reconocidos internacionalmente. La Naturaleza, en el siglo XXI, constituye un hecho diferencial y una ventaja competitiva clave dado que es la base del Desarrollo Sostenible.
Se indica que las refinerías de petróleo son industrias pesadas y están incluidas entre las más contaminantes del mundo, junto a las centrales térmicas, las industrias siderúrgicas, las cementeras, las plantas atómicas y las de generación de celulosas. El Ministerio de Industria español las cataloga en el "Grupo A", lo que es igual a reconocerlas como poseedoras de un gran potencial contaminante pues emiten enormes cantidades de gases de efecto invernadero, causantes del problema del Cambio Climático.
Además, en condiciones de funcionamiento normal, generan como subproductos de desecho incontrolables, cantidades de componentes químicos peligrosos para la salud de las personas y de los demás seres vivos. Estos agentes químicos, como SO2, NOx, pireno, benceno, naftalenos, dioxinas, furanos hiposolubles, cobalto, níquel, plomo, zinc, cadmio, etc., están relacionados con frecuentes y graves problemas de salud humana tales como el cáncer, enfermedades cardiorrespiratorias, infertilidad masculina, malformaciones congénitas, enfermedades neurodegenerativas, etc..
Según el borrador del manifiesto, un proyecto de refinería de petróleo no encaja en ningún modelo racional de futuro para Extremadura. Muy al contrario, - asevera - es como querer colocarse en los años sesenta para iniciar una carrera que ya ha finalizado, pues es reconocido científicamente que el petróleo es una materia prima que tiene sus días contados.Añade que la enorme inversión que la Junta de Extremadura quiere dedicar a este proyecto industrial, anunciada como la mayor jamás realizada y cuyo beneficio económico será principalmente privado, debería ir dirigida a la creación de empleo a través de la potenciación de la agricultura y la industria agroalimentaria, a través del aprovechamiento integral del agua, la construcción de viviendas bioclimáticas, la eficiencia energética, la investigación y desarrollo de las energías renovables y, en general, a proyectos que generen bienestar humano y natural y no meros beneficios económicos. Los mencionados sí que parecen ser los verdaderos motores de una economía moderna, estable y de futuro;basada en los valores éticos y humanos y no en la codicia a costa de la destrucción del medio ambiente.
Por último, el Manifiesto apunta que Extremadura ya ha multiplicado por 600 sus emisiones de gases contaminantes en el periodo 2001-2006 y que el proyecto de una refinería de petróleo en la región va en dirección contraria a la imprescindible lucha contra el cambio climático y atenta contra un bien público básico como es el patrimonio natural de Extremadura y del planeta Tierra.
El manifiesto, y según el listado nominal al que 'Extremadura al día' ha tenido acceso, está firmado por científicos, arqueólogos, ingenieros, antropólogos, economistas, catedráticos de la Universidades de España y Portugal, directores de museos, geólogos, artistas, consejero de la FAO, músicos, cantantes, cantaautores, políticos, naturalistas, botánicos, y ciudadanos; en suma casi un centenar de firmas al que sin duda se irán añadiendo más.