Así lo indicaron hoy en rueda de prensa el secretario general de FETE-UGT, Miguel Salazar, y el secretario de Organización y Comunicación de este mismo sindicato, Fernando Moreno, quienes presentaron las dos campañas que desde FETE-UGT se van a desarrollar en los próximos meses, tanto a nivel nacional como regional.
Los objetivos generales de dichas campañas, que se iniciarán hoy y terminarán a finales de febrero, es conseguir la mejora de las condiciones laborales y profesionales del profesorado, de la calidad y resultados educativos, y de la atención personalizada a los alumnos.
Y para ello, el sindicato, además de presentar las campañas y los motivos de las mismas a sus afiliados y a los diferentes centros escolares, recogerá firmas para hacerlas llegar tanto a la Consejería de Educación de Extremadura como al Ministerio de Educación., momento en el que se pedirá el inicio "inmediato" de las negociaciones.
JUBILACIÓN ANTICIPADA
En cuanto a datos, Salazar destacó que en Extremadura cada año se jubilan más de 250 profesores acogiéndose a la jubilación anticipada de la LOE. Y en el caso "hipotético" de que se mantuviese la jubilación LOE, que finaliza en 2011, en los próximos cinco años podrían optar a la jubilación alrededor de 1.800 profesores, más del doce por ciento de profesorado de la enseñanza pública no universitaria.
Por ello, FETE-UGT exigirá que se mantenga la jubilación voluntaria y anticipada en la negociación del Estatuto Función Docente y en la posible negociación del Pacto por la Educación.
REDUCCIÓN DE LA RATIO
En la segunda campaña, el sindicato reivindicó la reducción de la ratio en todas las etapas educativas, ya que esto favorecería la atención individual y personalizada que cada alumno necesita para mejorar su rendimiento y formación escolar; permitiría avanzar y actuar en la lucha contra el fracaso escolar; y se incrementaría la plantilla en los centros.
En este sentido, FETE-UGT propuso una disminución generalizada en todos los niveles, de tal forma que se aplicaría una reducción de siete alumnos en el primer ciclo y quince en el segundo ciclo de la etapa de Educación Infantil; veinte alumnos en la etapa de Primaria, 22 en la ESO, 25 en Bachillerato, y quince para Formación Profesional.
Además, los grupos de adaptación curricular y en las aulas internivelares de las escuelas rurales, según el sindicato, no deberían superar los diez alumnos, las ratios de Primaria tendrían que ser más bajas en zonas de atención preferente y en aquellas donde la proporción de alumnos con necesidades educativas específicas sea muy elevado, y en Educación Especial establecer la función de la tipología del alumnado ratios para el profesor y el personal de atención educativas complementaria pública.
PERCEPCIONES Y DENUNCIAS
En la misma línea, FETE-UGT denunció varias percepciones, como que en los ámbitos rurales y poblaciones pequeñas hay una tendencia a ratios bajas, aunque el tipo de alumnado que se escolariza en este tipo de centros presenta un carácter cada vez más diverso y las aulas, en muchos casos, son internivelares.
Mientras, en las ciudades medianas y grandes de Extremadura hay una tendencia a ratios elevadas, donde en muchos centros sostenidos con fondos públicos, en el segundo ciclo de Infantil se sobrepasa los 25 alumnos por grupo, y en el que están incluidos alumnos con necesidades educativas especiales, minorías étnicas y culturales. E igual situación se da en Primaria y en la ESO.
Al respecto, FETE-UGT consideró que ante esta situación es "imposible" impartir una educación de calidad y que el profesorado, con grupos tan diversos, tenga "serios" inconvenientes para realizar su labor docente.