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“Quedarse en blanco durante una interpretación es una experiencia fantástica para un actor” Entrevistas |
| “Quedarse en blanco durante una interpretación es una experiencia fantástica para un actor” |
| Beatriz Barrantes |
| 13 jun 2004 actualizado 21:35 CET :: Leído 598 veces |
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Rafael Álvarez "El Brujo" puede ser considerado como uno de los mitos de nuestro teatro, sin embargo, a pesar de su experiencia y su demostrada seguridad a la hora de interpretar, él confiesa que aun sigue poniéndose nervioso antes de salir al escenario. Tremendamente irónico, este actor cordobés sabe captar muy bien la atención de su público, y en esta entrevista nos rebela algunos de sus secretos para lograrlo.
La verdad que el camino recorrido hasta el punto en el que me encuentro hoy no ha sido fácil, sin embargo, yo considero que ha resultado bastante interesante. Antes de dedicarme a la actuación he trabajado como camarero en Inglaterra, he estado empleado en una fábrica de cartón en Alemania, he sido encuestador de esos que van casa por casa, he sido pintor de brocha gorda... En este momento en que puede vivir del mundo del teatro y de su "don" para interpretar, ¿podría rebelarnos la fórmula de su éxito? Yo no creo que exista una fórmula mágica para adquirir el éxito. Lo que determina que uno triunfe es el hecho de que se den las circunstancias adecuadas y propicias para que eso se produzca. Si realmente existiese esa formulita todos los banqueros querrían invertir en el teatro, porque les resultaría muy rentable... Y ahora que hablamos de invertir en teatro...Dicen las malas lenguas que el teatro está en crisis y que la gente prefiere el cine, y mejor si es americano que español ¿ud. Qué opina de esto? Llevo oyendo que el teatro está en crisis desde hace 50 años, pero eso no tiene nada de cierto. Una crisis no puede durar tantos años...Quizás el cine español está más metido en esa crisis que el teatro, ya que tiene que competir con las películas americanas para atraer a su público a las salas. El teatro español no tiene que competir con ningún teatro americano... Es cierto, y tal vez una de las pruebas de que el teatro también funciona es su éxito. Hemos comentado que lleva 25 años dentro de este mundo, y sabemos que a usted le gusta mucho improvisar en sus actuaciones. ¿Se ha quedado en blanco, sin saber cómo sacar adelante la interpretación, cuando estaba sobre un escenario, a lo largo de estos años? Eso me ha ocurrido alguna que otra vez, pero en contra de lo que se pueda pensar, yo lo considero una experiencia fantástica. Claro está, hay que amar el riesgo para que esa situación tan tensa le parezca a uno emocionante...Imagínate...tú, en un escenario, mirando al público, y sin saber cómo continuar...¡Es muy divertido! Sin embargo, hay que decir que también, afortunadamente, todo pasa, y al final la actuación sale bien. Y con respecto al público, al que siempre provocas en tus obras, haciéndolo partícipe de ellas, ¿lo podríamos considerar como un "segundo actor" en tus monólogos? Efectivamente. El público forma parte de cada una de las obras que interpreto y de todo lo que es el espectáculo. Me gusta mucho jugar a provocarlo e interactuar con él. Yo siempre cuento con su participación y sus posibles reacciones en mis actuaciones. Así, una misma obra, vista por públicos diferentes, se convierte en una obra distinta. Jugar con el público puede resultar "peligroso", porque tal vez en alguna ocasión alguien que lo integre te puede contestar de una forma inesperada, produciéndose una situación absurda... Sí, siempre que provocas al público se dan situaciones para las que no estás preparado y se producen esos momentos absurdos de los que me hablas. Particularmente, a mí cuando me han ocurrido he tratado de aprovecharlos... Pero hay que tener mucho ingenio para salir de esa situación sin que te quedes "cortado". Eso tal vez sea innato, pero también se puede cultivar con la lectura. ¿suele leer? ¿cuál es el libro que viaja de mesilla en mesilla de cada hotel en el que se aloja? Para tener esa respuesta rápida e ingeniosa hay que tener valor, y si no se tiene en ese momento ya vendrá otra actuación y otro público con el que lo tengas. En cualquier caso, la lectura te aporta esa rapidez y seguridad para dar una respuesta adecuada a la reacción inesperada de alguien del público. Yo suelo leer. Y ahora mismo tengo delante el libro que estoy leyendo: la primera parte de El Quijote. (-en ese momento coge el libro, lo abre por donde lo tiene marcado para continuar, y comienza a leer un párrafo del mismo...-) Sin embargo, además de ser bastante irónico y de tener esa rapidez para dar una respuesta en sus actuaciones, también tiene la habilidad de hacer reír al público ¿es fácil hacer reír a la gente? Para mí sí es relativamente fácil. Claro, ud. Es Cordobés, y la gracia andaluza tiene que salir por algún lado... Ya, pero hay que saber distinguir lo que es ser gracioso de lo que es ser chistoso. El chistoso es alguien que se hace el gracioso y que presume de ello. Mientras, el gracioso es aquél que de una manera natural hace reír a la gente. El gracioso es una persona que ha sido tocada por un ángel, y que tiene un don especial. Y usted, supongo, que se considerará gracioso ¿no? Vaya pregunta...yo, por lo que la gente de mi alrededor me dice, creo que tengo ese ángel. Y ya para terminar, además de gracioso, ¿con qué otro adjetivo se calificaría a sí mismo "El Brujo"? La verdad es que eso es bastante difícil. Reconozco, que aún no me conozco lo suficiente a mí mismo como para poder definirme. |

