Concretamente, Díaz Ferrán aseguró que los agentes sociales "seguirán trabajando de manera bilateral y cuando sea necesario también con el Gobierno", para lograr una mayor flexibilidad interna de las empresas y avanzar en cuestiones como el absentismo o el trabajo a tiempo parcial. "Este acuerdo debe ser un impulso y un acicate para que sigamos trabajando las dos partes", añadió, para dejar caer además que "a continuación debe seguir una reforma laboral".
Los sindicatos no llegaron a mencionar dicha reforma laboral, aunque coincidieron en que el acuerdo debe sentar las bases de nuevas negociaciones. El secretario general de CC.OO. concretó que el acuerdo nace con la "vocación" de que a través de una negociación "durante los próximos meses" se puedan abordar materias "sumamente trascendentes", como la salud y la seguridad en el trabajo, la igualdad y el absentismo laboral.
Asimismo, Toxo apostó por acometer "transformaciones necesarias", como "sustituir la cultura del despido por la de la flexibilidad interna para la conservación de los puestos de trabajo". Además, indicó que es la hora de llevar a cabo "lo antes posible" una reforma de la negociación colectiva, algo en lo que coincidió con el líder de UGT, quien consideró que "hay un punto de encuentro" suficiente como para acometer esta reforma. Asimismo, Méndez consideró que "del acuerdo se va a derivar mucho trabajo" y debe ser un instrumento de renovación.