|
Durante
las guerras, cuando un soldado cae herido o moribundo, suele subir de
lo más profundo de su corazón una palabra: ¡ Madre! ¡ Madre! . Si un
niño tropieza, cae o sufre una heridita hecha a correr llorando y
gimiendo: mamá, mamaíta,…Hace no muchos años, un gran santo sufre un
infarto y murió repentinamente. Sus últimas palabras fueron: ¡Madre,
madre, madre mía!
|