Fulgencio Serrano. Puertollano
10 ene 2007
actualizado 16:00 CET :: Leído 2241 veces
El debate sobre la refinería Balboa continua subiendo grados en Extremadura, los oposositores a la construcción del proyecto del Sr. Gallardo en Tierra de Barros continúan con creciente ánimo su campaña y visto desde fuera, parece que en la batalla por la opinión publica van ganando posiciones, pese a las bendiciones que el proyecto refinero tiene en el gobierno extremeño y el apoyo de otras organizaciones de la región.
Yo no pretendo polemizar sobre los efectos medioarnbientales que conlíeva una refinería de petróleos, a mi me interesa mas analizar los aspectos relacionados con la seriedad y viabilidad del proyecto, por ello solo un comentario, negar o poner en duda que la industria petrolera contarnina es absurdo, la refinería Balboa podrá ser el ultimo grito en modernidad y tecnología y ello no evitara que tratando 6 millones de Tm/año lance a la atmósfera unos 2 millones de TM de C02 y miles de Kg. de SOx, NOx, Aromáticos y otros gases, que estos niveles de contaminación sean asurnibles por la población e incompatibles o no con la explotación agrícola de la zona es el debate a resolver.
Sigo desde hace tiempo el proyecto Balboa y nunca me ha parecido serio, mas bien parece el empeño personal de un nuevo rico que ha encontrado en el gobierno extremeño la alianza imprescindible para hacer creíble lo que de otra forma no habría ocupado mas de dos lineas en los medios de comunicación y habría muerto antes de nacer.
Hace más de 30 años que en Europa no se construyen nuevas refinerías, las inversiones y esfuerzos del sector se han dirigido en hacer más rentables las refinerías existentes en dos sentidos, tener mayor capacidad de conversión "estrujando" más el petróleo y reducir los gastos energéticos y costes de explotación/ mantenimiento.
Cierto es que España es hoy deficitaria un 16% en abastecimiento del mercado, especialmente gasoleos por la dieselización del parque automovilistico, además la demanda no para de crecer y según la OPEP la capacidad de conversión de las refinerías actuales esta casi agotada, con ello existe un escenario favorable para que una nueva refinería sea viable y aparentemente rentable.
Sin embargo el negocio petrolero es mas complejo y el proyecto Balboa tiene varias debilidades, la primera es ir de 'llanero solitario', encarar hoy un proyecto tan costoso y de tecnología punta sin un socio multinacional es meterse en lo hondo de la piscina, sin saber nadar, el Sr., Gallardo lo sabe, por eso lleva años intentando, sin éxito, que una de las grandes apadrine su proyecto.
La segunda y mas importante debilidad es la naturaleza del propio proyecto, hoy la rentabilidad del negocio petrolero se basa en la integración de sus unidades de negocio, ser dueño y controlar desde el pozo de extracción hasta la red de comercialización, carecer de esto como carece el proyecto Balboa, le someterá a las condiciones y precios que fijen los tiburones del sector, hasta agotar su resistencia en el mercado y entonces comerse lo que en el proyecto se presenta como el buque insignia de la industria extremeña.
Otro aspecto dudoso es la financiación, so habla dc 1200 millones de euros, esta valoración es a todas luces muy insuficiente, levantar una refinería de 6 millones de Tm/año desde cero cuesta mucho mas, REPSOL ha anunciado la ampliación de su refinería en Cartagena, este proyecto será en la practica una nueva refinería, con un coste estimado en 2.200 millones de euros y esto en un complejo que ya cuenta con multitud de servicios e instalaciones que la Refinería Balboa tiene que añadir a su coste inicial, además la falta de socios solventes le encarecerá todos sus movimientos.
Superar los obstáculos legales es otro aspecto dificil para el proyecto Balboa, el Plan Nacional de Asignaciones tiene ya asignadas y repartidas su cuota de emisiones de C02 entre las refinerías españolas, la Asociación Española de Empresas Petroleras ha criticado al gobierno por considerar que la cuota asignada solo cubre el 92% de sus necesidades, con este panorama y el proyecto de REPSOL en Cartagena, que con seguridad tendrá la autorización pertinente del gobierno de España, el Sr. Gallardo necesitará algo mas que la complicidad del gobierno de Extremadura para meter la cabeza en este club selecto de grandes petroleras.
Con todas estas consideraciones, que se supone conocerá el Sr. Gallardo, la continuidad de su proyecto solo se explica si tiene el propósito de construir lo que pueda y vender al mejor postor, una vez que las alianzas de todo tipo que el proyecto ha suscitado pudieran lograr, lo que no parece probable, que le permitan construir en la finca de San Jorge.
Con estos mimbres me sorprende que la refinería Balboa sea defendida con ardor por el gobierno extremeño y lleve a manifestaciones de apoyo a diversas organizaciones incluida CCOO. de Extremadura, seguramente conviene madurar mas la reflexión inicial y poner en la balanza todas las consecuencias de esta operación industrial, para colaborar y compartir conocimiento y experiencia estamos abiertos, respetando la decisión de Unión Regional de Extremadura y la libertad de opinión sobre el tema.
En Puertollano convivimos con la refinería y es bastante recurrente por los defensores del proyecto ponemos como ejemplo, sobre esto, decir que nosotros no tuvimos oportunidad de elegir, aquí había 10.000 trabajadores en las minas de carbón que se cerraron y la refinería era la única alternativa, hoy el interés ciudadano esta en crear una industria sostenible y con futuro, para ello y con ayuda del Plan MINER se han creado nuevos polígonos industriales y ya tenemos funcionado empresas de energías renovables y comenzamos a ser un referente nacional en la industria solar fotovoltaica.
Valoramos y defendemos la continuidad de REPSOL en Puertollano por lo que significa para nuestro tejido productivo, tambien sufrimos la contaminación que conlleva aunque intentamos pasar a una fase menos resignada y mas combativa en este capitulo, con todo una cosa tenemos muy clara: el futuro no es la industria del petróleo, el futuro es la industria sostenible de energías renovables y por ello apostamos y trabajamos en esta comarca.
Fulgencio Serrano, secretario comarcal de CCOO Puertollano