Los pobres mejor calladitos. Si hablan que sea para ser agradecidos o pedir perdón.
¡Qué escándalo! Dicen que hay inmigrantes ilegales y violentos que entran a robar en las urbanizaciones de lujo. ¡Vaya, quisiera ver cuántos se han rasgado las vestiduras con el robo "legal" que ejercen impunemente los banqueros, políticos corruptos, famosos mediáticos y deportistas de élite! A lo sumo he oído a compañeros de mi gremio irritarse con la hipotética implantación de una tasa Tobin para gravar las transacciones financieras y los movimientos especulativos de capital a nivel internacional. ¡Por dios, tamaña agresión al libre mercado es intolerable!
Los pobres mejor calladitos. Si hablan que sea para ser agradecidos o pedir perdón. Si alguno se propasa el mejor castigo es ignorarlo, no hacerle caso, tenerlo por loco, desequilibrado, hasta que entre en razón. La indignación no procede. La indignación no ha lugar en una sociedad desarrollada, democrática y amburguesada.
¡Qué escándalo! Por ahí hay quienes piden la instauración de una renta básica para los pobres. ¡Ni hablar!, sólo serviría para fomentar la picaresca, el aumento de vagos y maleantes. ¡Vaya, quisiera ver cuántos se han rasgado las vestiduras con las rentas vitalicias de altos cargos del gobierno, altos ejecutivos de empresas y demás calaña pseudo-religiosa!
Pero claro, si alguien se atreve a decir que con una décima parte de esas rentas vitalicias se puede paliar la pobreza extrema de miles de personas o dar escolarización básica a no sé cuántos millones de niños, te llamarán demagogo. ¡Qué impresentable!, ¿dónde se ha visto eso?, ¿repartir la riqueza?, ¡MI riqueza, la que yo he ganado y nadie me ha regalado! ¡Ni hablar del peluquín! Mientras el sistema me favorezca no voy a quejarme.
Que hay quienes dicen que para que yo esté superbién otros tienen que estar supermal, ¡demagogia! Que hay quienes dicen que para que unos vivan en palacios otros tienen que sobrevivir en buhardillas, ¡demagogia!
Quizá en lo único que estemos de acuerdo es en que unos son los santos explotadores y otros unos pobres infieles. Quizá...
Los pobres mejor calladitos. Si hablan que sea para ser agradecidos o pedir perdón. A los más rebeldes, como claramente están equivocados, unos mesecitos en su cuarto (léase "centro de internamiento") sin salir les vendrán estupendos. Cuando seas rico comerás jamón y sabrás lo que cuesta llevar con elegancia el pretaporter.
¡Qué escándalo! Estos pobres que alzan su voz, estos discípulos neo-mariozayanos. ¿Qué pretenden con sus gritos, su grosería, su fervor feminista, su violencia deslenguada?
Con buena voluntad la burguesía progre anda fundando partidos políticos para ser la voz de los sin voz. Pero la única acción política válida será la que encarnen los propios interesados... Los peligros de paternalismo y expertismo son abismos inconmensurables. Con apariencia de buena voluntad el sistema encauza estratégicamente los recursos necesarios para usurpar la voz propia de los disidentes y excluidos. Puesto que a los ya iniciados en la "religión capitalista" el lobo no les tienta aullando... sino balando.
El modo de unirse a los últimos es haciéndose uno de ellos. No se trata de ningún martirio absurdo, nadie desea recibir palos, pero si llegan espero que me pillen del lado de los apaleados. So pena de verme como verdugo diciéndome sin cesar frente al espejo: "Yo sólo hago mi trabajo". Afortunadamente todavía es posible participar interactivamente en el espectáculo mandando un SMS con la palabra GANA y tu favorito al 666...