Opinión
Cartas al director
París bien vale una misa Cartas al director |
| París bien vale una misa |
| M. Gacimartín |
| 27 feb 2004 actualizado 22:37 CET :: Leído 785 veces |
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Sólo faltaría que se hiciera realidad esto.....Conde, de la Rosa, Manolo Prado, los Albertos.....la boda del príncipe puede venir acompañada de un generoso indulto. Con las lluvias de febrero se intensifica en los bufetes madrileños el vendaval de rumores que habla de un generoso indulto, que algunos elevan incluso a la categoría de amnistía, con motivo del próximo enlace del Príncipe Felipe con Letizia Ortiz Rocasolano. La boda del heredero de la Corona sería la mejor ocasión que vieran los siglos para, de una tacada, arreglar los desperfectos que el paso del tiempo y la singular querencia del Monarca por cierto tipo de amistades peligrosas ha ido produciendo en el edificio de la real fama. Hablamos
de casos como el de Mario Conde, el prisionero de Alcalá
Meco que llegó a compartir una amistad más que intensa,
casi tórrida, con el Rey, o de Javier de la Rosa, que vuelve
ahora al colegio, o del inquietante Manuel Prado y Colón
de Carvajal, intendente real, condenado a dos años y cuatro
meses por asunto de 20 millones de dólares (cuando quedan 80
millones por juzgar), por no hablar de Los Albertos y su `caso
Urbanor´, siendo así que Alberto Alcocer continúa
siendo el mejor amigo del momento del Monarca, como todo el mundo
sabe en Madrid. No se pronuncia, sin embargo, sobre la amnistía, con la dificultad añadida de que, como excepción singular que es a la aplicación de la ley, esta modalidad de perdón exigiría rango de ley. La amnistía es, pues, técnicamente posible, aunque, según fuentes jurídicas, sería un disparate, por cuanto beneficiaria a toda la población penal española, en torno a los 50.000 reclusos. Se trataría, entonces, de ampliar el abanico del indulto sin llegar nunca al general. En otras palabras, indultos particulares amplios, sectoriales o segmentados, en función de la cuantía de las penas, el tipo de los delitos, etc. Cualquier cosa, siempre que entren los peces gordos citados, que de eso va la fiesta. ¿Cómo vestir el muñeco de ese indulto? Esa es la cuestión. Porque parece que Mariano Rajoy se mostró contrario a una medida de gracia parecida cuando fue consultado al respecto con motivo del reciente 25 aniversario de la Constitución. ¿Dará ahora su brazo a torcer?. Paris bien vale una misa. M. Gacimartín para antiguadigital
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