Asunción Jiménez Colón. Alcalá de Guadaira
14 feb 2010
Siempre que estoy apunto de perder la paciencia con mis hijas, me acuerdo de la que tienen los maestros, y más cuando se juntan en la clase unos cuantos revoltosos con los que no pueden hacer carrera. Esto que pasa en Primaria, no es nada comparado con la Secundaria. Siento vergüenza ajena cuando veo a dónde estamos llegando, con estas exhibiciones de vandalismo en las aulas y fuera de ellas, tanto por parte de alumnos como de padres, que desde hace tiempo estamos viendo. ¿Es que nos estamos volviendo locos? Los profesores están atados de pies y manos sin autoridad ninguna, y me parece una autentica proeza, hoy por hoy, querer ser maestro.