María Isabel López Echegoyen. Badajoz
30 jun 2009
Debió ser escalofriante ver el desfile de niños pequeños ofrecidos al antiguo dios Moloc. Nos podemos imaginar en la fila a las madres y familiares acompañando a sus hijos al sacrificio, niños que iban a ser narcotizados antes de colocarlos en brazos de Moloc, y que después rodarían hacia su tumba de fuego.