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Cartas al director
CARTA A ADRIAN: Sobre la Confesión
Alejo Fernández Pérez   
08 feb 2005 actualizado 18:27 CET :: Leído 195 veces
Adrián, católico argentino, quiere acercarse de nuevo a la Iglesia Católica. Ha estado algún tiempo alejado de ella, y ahora, desea fervientemente confesarse. Ha leído un artículo mío y me escribe: “Quería expresarle mis felicitaciones sobre el artículo sobre la confesión, veo como muy cierto que ya no está de moda, pero el gran problema que veo es que ... tampoco está de moda entre los sacerdotes.

(…) Tengo 34 años y hace 22 que estaba muy alejado de la Iglesia. Desde hace un año tengo un deseo intenso originado vaya a saber en qué (después de "autoevangelizarme" durante un año mediante Internet creo que entiendo el porqué). Me costó mucho la decisión de volver con todo, a cambiar de vida en serio, pero creo que una decisión madurada es mucho más definitiva que dejarme llevar por un impulso. Dije bueno, a ver, ya estudiaste el Catecismo, leíste diez mil artículos de apologética que dieron por tierra con todas las mentiras que te tragaste tan gustosamente por tantos años...¿cómo seguimos?

¡Confiésate! Ya  allí fui, un mes de evaluación interna (por Dios, las cosas que uno va encontrando si se pone a meditar en serio.,.). Papeleta en mano, voy a la iglesia más cercana...pues no, el cura está de vacaciones, y el suplente no hace a tiempo,..bueno, mañana voy a la otra.

Al día siguiente, voy a otra un poquitín más lejana. Caigo en medio de una misa, y el cura de ahí partía para otra (y yo necesito una hora por lo menos, la lista es larga..).

No me desanimo, busco en Internet los horarios de otra, en el que figuran las horas para confesión....que al llegar resultaron ser las de invierno, no las de verano, estación que disfrutamos todavía aquí en el sur.

Ayer consigo dar con otra en la que sí, había un cura en el confesionario. Un viejito muy simpático, que ante mi pregunta si tenía un rato porque hacía dos décadas que estaba peleado con la iglesia me dijo, mira, si puede ser en otro horario, porque en media hora es la misa y quizás alguna otra persona se queda sin confesar...¿? Menos mal que mi decisión es madurada, y porque deseo mucho participar en la vida sacramental, y porque leí decenas de artículos que explicaban muy bien el por qué de la confesión...que si no....

Siempre tuve la idea de que la religión era para viejitas piadosas, clérigos y gente con muchos problemas, y no encajo en ninguna de esas categorías, tuve un llamado interno muy poderoso y todavía no sé qué me provocó ese sacudón, amén de una lista de lecturas que me provocaban como "explosiones de luz", y que me siguen guiando en una reconversión total.

Además, tenga la plena certeza que cuando me decidí a volver, lo hice en el convencimiento que además de los sacramentos son necesarias acciones. Primero estoy poniendo en orden mi relación con Dios, y estudiando, luego espero poder dar ejemplo con mi vida de lo que Él puede hacer. Tengo toda la intención de recuperar el tiempo perdido.

Bueno hoy sigo con mis pecados a cuestas ya que no pude escaparme desde mi trabajo a la Catedral, donde sí pienso ir mañana y donde dicen que hay confesiones todo el día...

Entenderá por qué me ha llegado tanto su buen artículo.

Bueno, no le aburro más, lo saluda.
Firmado: Adrián

Amigo mío:

No puedo decirte más que: ¡ Olé, Adrián! ¡Ojalá, tuviésemos muchos católicos con tu espíritu ! Intentaré contestarte lo mejor que sepa dentro del poco espacio que tenemos.

Lo realmente grave amigo Adrián es que eso pasa igualmente en casi todas partes. En España también. Vivimos en una época en que tanto los sacerdotes como los laicos estamos  impregnados del espíritu de la Nueva Era, donde todo vale , todo está bien y lo bueno o lo malo es lo que cada uno decide. Todo es relativo. Por el contrario, en la Iglesia está muy claro que es lo bueno y que es lo malo, que es lo permitido y que no. Aquí hay autoridades a las que obedecer, hay leyes eternas dadas por Cristo,  y hay verdades que no se discuten. No es la primera vez que digo que :Con la Iglesia, con Cristo no se chalanea, o se acepta íntegramente su doctrina o se marcha uno con la música a otra parte. Hay más de 4000 sectas entre las que escoger.

Entre esas leyes hay algunas definitivas: Mt 16, 18-20 “Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré yo mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos, y cuanto atares en la tierra será atado en los cielos, y cuanto desatares en la tierra será desatado en los cielos” Palabras de trascendental importancia dogmática pues en ella se basa la jefatura del Papa ,  su poder de legislar y la seguridad de que a la barca de Cristo no habrá tormenta que la hunda.  En Jn 20, 22-23 leemos: “Diciendo esto (Cristo)  sopló y  les dijo : “Recibid el Espíritu Santo; a quien perdonareis los pecados les serán perdonados; a quienes se los retuviereis le serán retenidos.” 

Está claro que  Jesús sabía que los hombres pecarían y que necesitarían, tras arrepentirse, que se les perdonaran los pecados. Pero ¿Quién y cómo? La interpretación de toda la doctrina de Cristo está hoy recogida en el Catecismo de la Iglesia Católica, también lo que hay que saber sobre la confesión. Curas y laicos , sin más pamplinas, sabemos -o debemos saber- lo hay que hacer y como hacerlo. Hagámoslo.

En el caso de la Confesión cumplir y favorecer su cumplimiento es de extrema gravedad, puesto que constituye la puerta del perdón y de  toda conversión. Pero ¿Quién habla de la confesión? ¿ Dónde se habla de ella? ¿En qué parroquia está expuesto el horario de confesiones y misas de puertas afuera? ¿Cuántos católicos tienen a mano y usan  el Catecismo de la Iglesia Católica? Tenemos la impresión de que se estuviesen buscando pretextos para eliminar el “sacramento del perdón”.

Cada vez se confiesa menos gente, bien porque no encuentran al sacerdote, no lo buscan o piensan que no hace falta. Por otra parte,  El sacerdote no está en el confesionario porque no van los feligreses. Mientras tanto ¿Cuántas almas se van perdiendo? ¿ Y que hacemos curas y  laicos para remediar esta situación? ¿Si continuamente vivimos en pecado y la gente lo sabe? ¿Cómo van a respetar a los católicos y a su Iglesia?

En esta y otras cuestiones parecidas lo cómodo es echar siempre la culpa a otros; sin embargo, gran parte de la culpa es nuestra por no saber exigir a los demás y a nosotros mismo unos derechos, que son obligaciones. ¿ Le has escrito al Obispo? ¿Has escrito a alguna revista religiosa? ¿Te has puesto delante del sacerdote que “pone pegas”, y, con todo respeto, pero también con toda energía le has llamado la atención? Ya ves que de lo que pasa todos somos un poco responsables. A ellos los juzgará Dios por sus hechos, a nosotros por los nuestros, sin que nos valgan excusas de lo que hagan o dejen de hacer  los demás, sean curas o laicos

En tu caso, pedir una  hora entera para confesarte  es comprensible, pero puede que asuste a sacerdotes que no tienen un minuto libre, que son muchos. Consulta con alguno experimentado para que te oriente. Al Señor no le gustan las muchas palabras,  lo único que desea es nuestro amor, ver que le queremos y que estamos sinceramente arrepentidos y eso lo nota antes de acercarnos al confesionario. Cristo en la cruz perdonó al buen ladrón. Le bastó una mirada  de fe temblorosa, dos palabras de amor y menos de un minuto.

Estoy seguro que eres de las personas  que no se rinden ante las dificultades. El camino será áspero, la puerta estrecha, vamos contracorriente del mundo – como siempre hemos ido-, pero el final del camino está “la gloria”. Satanás y sus corifeos procuran con ahínco apartarnos de todo lo que nos conduce a Dios, muy especialmente de la confesión. Insisten, ponen dificultades y en la pelea alguno burlonamente comenta:“ Si veo que está blando, sigo empujando; si está duro, reculo”  Si tu y yo decimos ¡ Basta, hasta aquí hemos llegado! por lo menos, seremos dos que se lo pondrán duro. La confesión tiene demasiada  importancia para andarnos con pamplinas o con respetos humanos. Nos jugamos el cielo.

Firmado: Alejo Fernández
 
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