Carmelo Arribas |
| Ponga una x en su vida |
| Carmelo Arribas |
| 19 jun 2008 actualizado 21:08 CET :: Leído 242 veces |
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La noticia no deja de tener gracia, pero sin duda oculta una tragedia. Las visitas a las páginas de Internet referentes a la crisis económica, han superado a las que tratan de sexo. Quizás es que ya debemos estar lo suficientemente jodidos, como para no tener ganas de más jarana. Las cosas en estos años de democracia han cambiado mucho, ya era hora, en todos los aspectos, y para aquellos que pasamos por una Transición, la X era una letra que designaba las películas de destape. Al cabo del tiempo, el ver sólo los pectorales de nuestras macizas muchachas, ya sabía a poco y las X, se fueron repitiendo como si las dijera un tartamudo, XXX, y ahora hasta resulta que las películas porno ya no son ni rentables, y la/os artistas porno están cobrando cuatro euros por jadear más que un/a asmático/a en primavera, un día de estos, acabaremos viendo a Nacho Vidal de repartidor de pizzas por falta de trabajo. ¡Quien iba decir hace unos años que la Iglesia iba a hacer campaña a favor de la X¡ Y me parece muy lógico, que la Iglesia se gaste dinero en recordar a sus fieles y a los que no lo son, que pongan la X en su declaración de Renta, porque de ese dinero se tendrá que mantener su organización y sobretodo muchos Centros sociales, a los que van a parar, en muchos casos, todas aquellas personas que por una razón o por otra no tienen cabida en los estatales, con lo que nos estamos ahorrando todos los españoles un dinero importante, o la alternativa de que mucha gente esté tirada por las calles. Me parece muy bien, que les de la seguridad social y beneficios diversos a los cooperantes que se desplazan a otros países y que dan una magnífica imagen de España, pero los que mejor imagen dan, y no se les reconoce, y son los que se quedan, cuando las cosas se ponen feas en los países en donde se encuentran, son todas esas monjitas, y misioneros, algunos seglares, que no cuentan ni con el mismo respaldo estatal que otras ONG, ni por supuesto, con el mismo prestigio social, y que además nos salen gratis. Hace no mucho, estuve pasando un fin de semana en un magnífico lugar en las cercanías del río Tormes a pocos kilómetros de Salamanca capital, tan cercanías que un ramal pasaba por debajo de la finca. Había sido una finca de los dominicos, que fue desamortizada y posteriormente convertida en Hotel y Bodega de prestigio. Y uno oye la historia que le cuentan, y le parece que es la misma, repetida, que ya ha oído otras veces, en otros lugares. En definitiva viene a ser así. A un grupo de monjes, hace unos siglos, les regalan, compran, o se asientan en un determinado lugar, normalmente más lo primero, habitualmente bastante inhóspito y alejado de cualquier núcleo urbano. Son hombres ilustrados y trabajan la tierra adecuadamente, hacen canales, plantan árboles y construyen un gran edificio. Como no cobran sueldo alguno, ni tienen hijos que les hereden, ni les den gastos, en un par de generaciones aquello se ha convertido en un lugar extraordinario que produce una gran riqueza, que suelen reinvertir en mejorar la finca, e incluso en alguna labor de asistencia o formación. Todo esto, hasta que los políticos necesitan dinero y llega, Carlos III, Carlos IV, José Bonaparte I, Fernando VII, Mendizábal, Espartero, Madoz, etc. etc. que declaran disueltas las órdenes religiosas y se quedan, por el morro, con todo. Si al menos estos bienes hubieran llegado a los que lo necesitaban, habrían estado bien empleados, pero como el que parte y bien reparte se lleva la mejor parte, nos dice la historia que se hicieron los lotes lo suficientemente grandes para que no pudieran pujar por ellos los que nada o poco tenían, con lo que los pequeños agricultores no pudieron entrar en las subastas, y las tierras fueron compradas, a bajo precio, por nobles y burgueses con el dinero, impidiendo a su vez este hecho el que pudiera crearse en España una clase media, y que como en Inglaterra sucedió, la aristocracia invirtiera en la industria, ya que se gastaron todo el dinero que tenían en ampliar sus posesiones, convertidas en latifundios, lo que provocó un atraso en la evolución social en España y un empobrecimiento. Pero además, los grandes edificios, como, conventos, iglesias y obras de arte, o se vendieron y salieron de España, o se arruinaron porque era muy costoso mantenerlos. ¿Cuántos Paradores, sedes de Comunidades Autónomas, o edificios institucionales, no están ubicados en antiguos Conventos o iglesias? La Iglesia en la actualidad falta de estos ingresos carece de medios para mantener lo que le quedó, esas "herencias envenenadas", que no daban sino gastos, como son Catedrales e iglesias monumentales, que constituyen un bien común de todos, del que no puede disponer a su arbitrio, entre otras cosas, porque tienen un mantenimiento tan costoso que sólo el Estado puede hacerlo. Lo que me parece llamativo de esta campaña por la X, es la publicidad que aparece de vez en cuando en los medios de comunicación pidiendo ponerla, en "Otros fines sociales", no entro en la libertad individual de elección, pero ¿quien la hace? ¿El Estado? Si fuera así, no me parece oportuno, porque este debe ser aséptico y no mostrarse partidista ninguna de las partes, ni a favor ni en contra, y dudo, sinceramente, que ninguna ONG, se gaste los dineros de las subvenciones en hacer propaganda para otros. Suele ocurrir, que cuando vienen las crisis económicas, la gente se hace más religiosa, (aunque algunos se molestaron tanto en borrar el camino andado en su día, que van a tener difícil, si quieren hacerlo, el volver a encontrarlo), debe ser porque como vemos que la cosa tiene mala solución, parece que nos entran ganas de rezar, al menos a ver si Dios hace un milagro, porque ya se sabe, sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, y según estoy viendo,( siempre hay quien niega las evidencias), está cayendo una buena, aunque seguimos diciendo que son cuatro gotas y que dentro de poco ya escampará. Y visto así, comprendo que en época de crisis todo el mundo se vuelva beato. ¿A que tras leer lo anterior, le ha venido a la cabeza un: Dios te oiga? |

