Viernes, 29 Agosto 2008
 
1093 días informando de manera plural para la región
Aumentar texto Reducir texto Tamaño normal
Portada arrow Opinión arrow La lengua madre
Carmelo Arribas
La lengua madre
Carmelo Arribas Pérez   
25 jun 2008 actualizado 20:46 CET :: Leído 188 veces
Dicen, que no hay cosa más sagrada que una madre. En la otra parte de la balanza hay quien pone a la política, que puede convertir los mejores ideales y lo más respetado, en lo peor de lo peor, y recurren, para demostrar esta afirmación, a la palabra "madre", que reúne en sí los mejores adjetivos que pueden encontrarse en le diccionario de la RAE, a la que si le aplicamos el añadido de: "política," se acaba convirtiendo en "madre política", o sea suegra.

Pero si a una madre hay que respetarla, y estar orgulloso de ella, "la lengua madre" se merece las mismas consideraciones, como depositaria de todos nuestros sentimientos. Parece ser que a la modorra, pasividad y "el que inventen ellos" que decía Unamuno, se está traduciendo, con frecuencia, en el: que decidan ellos, y una de las cosas que poco a poco se ha ido relegando de la vida oficial, que no la privada, que corre paralela a según que decisiones, ha sido la lengua en según qué comunidades autónomas. Nadie quiere ponerse en contra de la Administración y menos de las Autonómicas, porque sabe que su mano es larga y puede acabar siendo señalado por algún dedo, y eso siempre tiene, a la corta o a la larga, ciertos inconvenientes.

La carta del presidente de la Asamblea de Extremadura, D. Juan Ramón Ferreira manifestando su preocupación por el cierre de Radio Unión de Cataluña, que era la emisora de los "otros catalanes", como llamó en una famosa novela, englobando a todos los que viniendo de todas partes de España, en los años 50, 60 y 70, constituían la mano de obra de las industrias de la pujante Cataluña, Francisco Candel.

Emisora que era la voz de gallegos, andaluces y extremeños, muestra y confirma una impresión personal que tras alguna visitas de los últimos años, han confirmado también otros personajes, como Jiménez de Parga, comparando aquella Cataluña de finales de los sesenta y principios de los setenta, abierta, culta y cosmopolita, en la que todos eran bien venidos, con la de ahora, cerrada, catetapueblerina, y dominada con algunas excepciones por políticos reaccionarios y charnegos revenidos con complejo de inferioridad que quieren ahogar las libertades ajenas.

Yo también he firmado el "Manifiesto por la lengua común", y no porque crea que el castellano o español, se encuentran en peligro, ni porque quiera que se imponga a la fuerza, sino porque es una cuestión de justicia con los habitantes de las regiones, en las que quiere arrinconarse la lengua de todos y convertirla en una cuestión privada, gallegos, catalanes, vascos..., a los que se quiere imponer, a base de presupuesto y medidas coercitivas, una lengua que en muchos casos no es la suya, y encerrarlos en su pequeño territorio, ya que mientras los hijos de los que tienen dinero se marchan a estudiar a colegios de fuera, los de clases humildes no tiene mas remedio que pasar por las "horcas caudinas" y bajar la cabeza estudiando en una lengua, que no les va a favorecer en su futuro profesional, y dejando el paso libre para los mejores puestos de dirección en las multinacionales o grandes empresas, a esos otros que completaron sus estudios fuera de la región.

No deberían ponerse en las barricadas de la defensa del castellano-español los intelectuales o gentes de cultura, sino los sindicatos, porque con esas medidas además de no favorecer el desarrollo económico, (la historia lo confirma), están proletarizando a aquellos que no tienen las mismas oportunidades que los que cuentan con una determinada posición social y económica.

En la edad media el sectarismo religioso arrojaba al fuego aquellos libros que no eran, al entender de los inquisidores, adecuados, hoy los políticos nacionalistas y sus seguidistas, (no lo mires en el diccionario, como ellos, esta palabra oficialmente no existe) cierran emisoras y ahogan económicamente a los medios de comunicación que no mueven el incensario con suficiente garbo ante sus decisiones y dicen amén a todo lo que sale de su boca. Según parece después de tantos siglos no hemos avanzado tanto como pensábamos.

 
Aviso LegalPolítica de privacidadCondiciones de copiaEnviar noticiaContacto
PortadaExtremaduraBadajoz al díaMérida al díaCáceres al díaActualidadAsambleaEspecialesOpiniónHemeroteca
Ahora 22 lectores
Licencia Creative Commons    Accesibilidad Nivel A    Noticias en RSS    Comprobar Page Rank