 Juan Ramón Ferreira, junto a sus homólogos españoles, en el momento de votar afirmativamente la Declaración de Euskadi en el Parlamento Vasco El presidente de la Asamblea de Extremadura, Juan Ramón Ferreira y el resto de presidentes de parlamentos regionales europeos han ratificado por unanimidad la Declaración de Euskadi, en la que se apuesta por una reforma institucional de Europa para que sea "más fuerte" y esté "más próxima" a los ciudadanos.
La jornada final de la CALRE celebrada hoy en el Parlamento Vasco de Vitoria, ha sacado adelante la llamada Declaración de Euskadi con el apoyo de todos los presidentes de las asambleas legislativas de Europa, incluida la Asamblea de Extremadura.
El presidente del Parlamento extremeño, ha resumido dicha Declaración como un compromiso en el que se "apuesta por una Europa más fuerte que es la solución a los problemas de los distintos países, tan diferentes en su funcionamiento, pero conscientes de que la unión política y monetaria nos ha hace más resistentes a la actual crisis; aunque con dificultades, el europeísmo es nuestra fuerza y pedimos a la UE una reforma institucional que haga posible una mayor proximidad a los ciudadanos través de los parlamentos regionales mediante su participación en la toma de decisiones". La Declaración de la XII Asamblea de la CALRE "confía en que los problemas surgidos en el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa serán solventados y entrará en vigor lo antes posible" y muestra su apoyo a la posición expresada por el Consejo Europeo de continuar comprometido con el proceso de ratificación del tratado de Lisboa.Respecto a la reforma institucional, señala que "es necesaria hoy más que nunca para garantizar la adecuación de los procedimientos de toma de decisiones a una estructura que hoy acoge a 27 estados miembros y que precisa profundizar en los requerimientos de transparencia, eficiencia y participación propios de la política del siglo XXI". Los presidentes y presidentas presentes en la CALRE consideran "imprescindible" que se mantengan los criterios del Tratado de Lisboa que "suponen el refuerzo del parlamentarismo a nivel regional, estatal y europeo". Añade la Declaración que "la CALRE considera necesaria una reflexión profunda, abierta y participativa sobre el futuro de Europa. El rechazo holandés y francés al Tratado Constitucional primero y el posterior no irlandés al Tratado de Lisboa ponen de manifiesto las reticencias de buena parte de la ciudadanía europea a la forma en que se está construyendo Europa". El Presidente de la Asamblea de Extremadura, considera uno de los puntos fuertes de la Declaración de Euskadi el que hace referencia a una "nueva forma de hacer política para reconducir el modelo de construcción europea".
En el texto aprobado por los presidentes se llama la atención de la UE para "construir desde abajo hacia arriba, garantizando la transparencia de todo el proceso y facilitando mecanismos eficientes, permanentes y vinculantes de participación social que garanticen que la Europa que se construya responda a las necesidades y las demandas de la sociedad a la que debe servir. En este aspecto, los parlamentos regionales constituimos uno de los niveles más adecuados para canalizar la participación ciudadana en dicho proceso de construcción europea. Nuestra cercanía y conocimiento de las demandas sociales del entorno nos convierten en el elemento estratégico imprescindible para acercar Europa a los ciudadanos y ciudadanas que la conforman y garantizar que el proyecto Europeo cuente con el consenso más amplio posible entre su ciudadanía". La conclusión final de la CALRE es que las instituciones europeas tienen que establecer mecanismos permanentes para la participación activa de las regiones europeas en todas aquellas decisiones y proyectos que se pongan en marcha para reflexionar y abordar la reforma de la Unión Europea. Respecto a la Red de Control de la Subsidiariedad a la que recientemente se ha incorporado el Parlamento extremeño, la Declaración de Euskadi señala que "las regiones legislativas de Europa nos encontramos ante el gran reto histórico de tomar parte de forma activa en el control de uno de los principios básicos que regulan el funcionamiento de la Unión Europa. Esta participación activa y permanente que nos otorga el nuevo protocolo de subsidiariedad anejo al Tratado de Lisboa es una de las reivindicaciones que dieron origen a la CALRE hace ya doce años, y constituye el reconocimiento por parte de la Unión Europea del ámbito legislativo regional como parte integrada e integradora de la política europea. Nuestra participación en este procedimiento de control del principio de subsidiariedad es indispensable para garantizar en el proceso europeo de toma de decisiones niveles óptimos de transparencia y eficiencia, en definitiva de democracia. La CALRE y los presidentes y presidentas que la integran hemos afrontado este reto con satisfacción por el espaldarazo que este reconocimiento supone al regionalismo en la Unión Europea". Finalmente, se manifiesta la preocupación por las demoras en la aplicación del Protocolo de Subsidiariedad y Proporcionalidad causadas por la no ratificación de la Constitución Europea y el Tratado de Lisboa y pide "la adopción en el seno de la Unión Europea de un acuerdo interinstitucional orientado a garantizar la aplicación de los procedimientos contemplados por el Protocolo de Subsidiariedad anexo al Tratado de Lisboa", al mismo tiempo que insta "a los parlamentos nacionales a desarrollar procedimientos de información, consulta y toma en consideración de las posiciones que les puedan ser remitidas por los parlamentos regionales sobre la adecuación de las iniciativas europeas a los principios de proporcionalidad y subsidiariedad en el ámbito de sus competencias". |