 El director gerente del Servicio Extremeño de Salud (SES), Dámaso Villa ante la Comisión de Sanidad y Dependencia de la Asamblea de Extremadura El director gerente del Servicio Extremeño de Salud (SES), Dámaso Villa, aseguró hoy ante la Comisión de Sanidad y Dependencia de la Asamblea de Extremadura que la tuberculosis es un enfermedad “perfectamente controlada” en la región, en la que en 2007 hubo 118 casos, según el Centro Nacional de Epidemiología.
Así lo indicó Villa en respuesta a la cuestión planteada por el diputado del Grupo Parlamentario Popular, Antonio Quintana, quien preguntó sobre las medidas llevadas a cabo por la Junta para paliar la enfermedad de la tuberculosis en la comunidad autónoma. Quintana recordó que el Ejecutivo regional anunció un nuevo Plan de Control de Prevención de la Tuberculosis respiratoria, el cual se apoya fundamentalmente en tres frentes, tales como el registro de nuevos casos, el seguimiento completo del tratamiento por parte de los pacientes y el estudio de las personas de su entorno.  Antonio Quintana, diputado del grupo popular en la Comisión de Sanidad y Dependencia de la Asamblea de Extremadura En relación a éste, el popular consideró que se trata de una medida “acertada”, aunque añadió que le gustaría incidir en otro aspecto de este problema como es que en España están apareciendo nuevos casos de cepa resistentes, bien porque el paciente no sigue correctamente el tratamiento o porque éste está mal indicado.“En algunos casos se habla de una tuberculosis extremadamente resistentes que puede agotar cualquier tipo de posibilidad terapéutica”, señaló Quintana que también preguntó que si eso ocurre, cómo se actúa. DISMINUCIÓN DEL RIESGO En respuesta, el director gerente manifestó que desde principios de este año se está llevando a cabo un Programa de Prevención y Control de la Tuberculosis en Extremadura, que tiene por objetivo general disminuir progresivamente el riesgo de infección.  Comisión de Sanidad y Dependencia en la Asamblea de Extremadura Además, este programa tiene como fines específicos la identificación precoz de los enfermos, la necesidad de realizar los correspondientes estudios de contacto, vigilancia estrecha a aquellos casos de enfermedad no confirmada que están dudosos y la búsqueda activa de la infección tuberculosa en aquellos lugares donde se da con más frecuencia, como son los centros penitenciarios.La estructura de este programa está basada en la unidad de vigilancia central burocrática que es la que dice la actividad que debe desarrollarse en las áreas de salud y más concretamente a nivel de atención primaria, a nivel de atención especializada, en las propias instituciones penitenciarias y en los servicios de prevención de riesgos laborales. En este sentido, Villa informó de que en atención primaria hay que saber detectar aquellas situaciones de riesgos que se dan dentro de su ámbito de actuación y deben comunicar inmediatamente cualquier problema relacionado con la tuberculosis, que en el caso de que se detectase se aplican una serie de fármacos antibióticos al resto de ciudadanos que forman parte de la familia del enfermo. MEDICAMENTOS NOVÍSIMOS En relación a la aparición de cepa resistente, el director gerente señaló que en la actualidad hay una “guerra” entre los nuevos antibióticos y los gérmenes, ya que éstos últimos cada vez se vuelven más resistentes. “En el caso de haber resistencia, se acude a medicamentos que están en fase experimental y que en la mayoría de los casos dan muy buenos resultados”, subrayó Dámaso Villa. Por su parte, Antonio Quintana, en su turno de réplica, indicó que hay que tener en cuenta tres factores importantes de riesgo, como son los movimientos de la población, la prolongación en el tiempo del tratamiento y la cohesión de la tuberculosis con otras enfermedades como el VIH, que “parece ser que la intensifica”. |