El pasado viernes, 30 de mayo, con motivo de la cena para celebrar los mil días de este periódico digital, que, por cierto, resultó estupenda, mi amigo y compañero en el verso y en la utopía, Faustino Lobato, me regaló la última antología de poetas de Badajoz 2008: "El vuelo de la palabra".
Me alegré al verle aparecer, junto a su mujer Gema, por el "Convivium", local donde se celebraba el evento, porque no hacía tiempo que no le veía. Faustino suele ser habitual en las reuniones de los sábados de la tertulia literaria "Gallos quiebran albores", pero ha sufrido recientemente dos operaciones que le han tenido convaleciente por algún tiempo. Parece que ya se va recuperando, de lo que todos nos alegramos.